18 Mayo 2003 Seguir en 
Los dirigentes mantuvieron en vilo a los mercados y a la gente. Desde el lunes las acciones anticiparon ruedas difíciles y cayeron 2,17%. El martes también cedieron un 0,82% y hubo una fuerte oscilación por el anticipo de que Carlos Menem no se presentaría al ballottage.
Con la turbulencia política incluida, el miércoles las acciones subieron 1,93%, y el dólar tuvo una leve mejora. El mercado reflejó la percepción de la realidad: con normalidad reconoció que la era menemista cerró un ciclo. Fue un formidable período de transformación económica, aunque incompleto, por la corrupción y el deterioro de las instituciones.
La movilidad de la política, adelantó ese día, que luego se convalidaría. Hubo expectativa, con incertidumbre y espanto, por la gran presión del hecho. Por encima de este, la sensatez de la ciudadanía fue el dato real que impuso cordura.
Hay buenas noticias, como la mejora del euro, que favorece las exportaciones; los U$S 1.500 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para obras; el anuncio de un programa interno, y la renegociación de la deuda externa. Por el lado de las empresas que cotizan, las compañías grandes ganaron en el primer trimestre con un dólar más bajo que les achicó el endeudamiento. A su vez, ahora pagan más impuestos por ganancias. Esto mejora la recaudación, en un buen ciclo. Es que no pueden ajustar por inflación, cuando se nota el repunte.
Mientras tanto, los salarios -hacen al ingreso- y las tarifas a los servicios siguen iguales.
No fue buen dato, la estatización de una línea aérea cuando hay demasiados sectores anotados para un salvataje. A su vez, el cuestionamiento a la jubilación privada, muestra una reforma estructural, que debe corregirse. En el mundo, con una buena implementación, el sistema funciona. Aquí no se separaron bien los roles -del que administra con los de quien invierte-, hubo menos control y hasta hicieron que las AFJP compraran bonos del Estado para fondear los déficits. ¡Lamentable!
Un administrador prolijo
El nuevo gobierno tiene la oportunidad de enderezar reformas incompletas que, en algunos casos, fueron una mala caricatura del principio de la libertad con propiedad privada.
El mercado percibe en el nuevo presidente a un administrador prolijo y obsesivo, sobre todo por los U$S 530 millones de Santa Cruz depositados en el exterior, inicialmente en los Estados Unidos y luego en Suiza. Los puso a resguardo de la pesificación y ahora también de los embargos por el default. El monto incluye la ganancia por la venta de las acciones de YPF. ¡Bien! Sólo la libertad que había para mover depósitos le permitió proteger una suma envidiable para cualquier provincia.
En la semana pasada, justamente, se comenzó a estudiar la movilidad de los capitales. Pero preocupó el discurso del miércoles de Néstor Kirchner -ya electo- al insistir en un pasado que, lamentablemente, divide a la sociedad. Además, se instalaron varias incógnitas que se mantendrán hasta que se conozca el gabinete y sus acciones iniciales.
El martes 13
En la rueda del jueves las acciones cedieron 0,58%, sin una tendencia definida. Los dólares -del colchón y de afuera-, cuando ingresaron, fueron una presión enorme para el reducido Producto Bruto. El martes 13 las cerealeras liquidaron U$S 100 millones de exportación en un día.
Pero también ha surgido una ligera presión inflacionaria, por eso sube el dólar billete y los Boden 2008 se aprecian, ya que se ajustan con el CER.
El mercado muestra que funcionará mejor, en un orden más amplio, que sólo se definirá por la fuerza de la moral.
Con la turbulencia política incluida, el miércoles las acciones subieron 1,93%, y el dólar tuvo una leve mejora. El mercado reflejó la percepción de la realidad: con normalidad reconoció que la era menemista cerró un ciclo. Fue un formidable período de transformación económica, aunque incompleto, por la corrupción y el deterioro de las instituciones.
La movilidad de la política, adelantó ese día, que luego se convalidaría. Hubo expectativa, con incertidumbre y espanto, por la gran presión del hecho. Por encima de este, la sensatez de la ciudadanía fue el dato real que impuso cordura.
Hay buenas noticias, como la mejora del euro, que favorece las exportaciones; los U$S 1.500 millones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) para obras; el anuncio de un programa interno, y la renegociación de la deuda externa. Por el lado de las empresas que cotizan, las compañías grandes ganaron en el primer trimestre con un dólar más bajo que les achicó el endeudamiento. A su vez, ahora pagan más impuestos por ganancias. Esto mejora la recaudación, en un buen ciclo. Es que no pueden ajustar por inflación, cuando se nota el repunte.
Mientras tanto, los salarios -hacen al ingreso- y las tarifas a los servicios siguen iguales.
No fue buen dato, la estatización de una línea aérea cuando hay demasiados sectores anotados para un salvataje. A su vez, el cuestionamiento a la jubilación privada, muestra una reforma estructural, que debe corregirse. En el mundo, con una buena implementación, el sistema funciona. Aquí no se separaron bien los roles -del que administra con los de quien invierte-, hubo menos control y hasta hicieron que las AFJP compraran bonos del Estado para fondear los déficits. ¡Lamentable!
Un administrador prolijo
El nuevo gobierno tiene la oportunidad de enderezar reformas incompletas que, en algunos casos, fueron una mala caricatura del principio de la libertad con propiedad privada.
El mercado percibe en el nuevo presidente a un administrador prolijo y obsesivo, sobre todo por los U$S 530 millones de Santa Cruz depositados en el exterior, inicialmente en los Estados Unidos y luego en Suiza. Los puso a resguardo de la pesificación y ahora también de los embargos por el default. El monto incluye la ganancia por la venta de las acciones de YPF. ¡Bien! Sólo la libertad que había para mover depósitos le permitió proteger una suma envidiable para cualquier provincia.
En la semana pasada, justamente, se comenzó a estudiar la movilidad de los capitales. Pero preocupó el discurso del miércoles de Néstor Kirchner -ya electo- al insistir en un pasado que, lamentablemente, divide a la sociedad. Además, se instalaron varias incógnitas que se mantendrán hasta que se conozca el gabinete y sus acciones iniciales.
El martes 13
En la rueda del jueves las acciones cedieron 0,58%, sin una tendencia definida. Los dólares -del colchón y de afuera-, cuando ingresaron, fueron una presión enorme para el reducido Producto Bruto. El martes 13 las cerealeras liquidaron U$S 100 millones de exportación en un día.
Pero también ha surgido una ligera presión inflacionaria, por eso sube el dólar billete y los Boden 2008 se aprecian, ya que se ajustan con el CER.
El mercado muestra que funcionará mejor, en un orden más amplio, que sólo se definirá por la fuerza de la moral.





