28 Septiembre 2010 Seguir en 
TEHERAN, Irán.- Está desesperado, pero intenta resistir. "No me quedan más lágrimas. Por eso pido la ayuda de la Unión Europea antes de que la República Islámica ejecute la sentencia contra mi madre", escribe Sajjad Ghaderzadeh, en una carta que dio a conocer la Campaña Internacional contra la Lapidación.
El hijo mayor de Sakineh Ashtianí, la mujer condenada a muerte en un caso que incluye homicidio y adulterio, redactó un texto en el que suplica: "si tienen necesidad de venganza, descárguenla sobre mí. Deténgame y liberen a mi madre para que pueda abrazar a mi hermana. No pierdo mis esperanzas mientras ustedes, los políticos, los medios de comunicación, la gente del mundo y nuestro abogado sigan a mi lado".
A comienzos de julio, Irán anunció que la condena a muerte por lapidación contra la mujer había sido suspendida y que la causa estaba siendo examinada. "El procedimiento judicial aún no ha terminado", aclararon.
Hace cuatro años, Sakineh fue condenada dos veces a muerte por sendos tribunales de Tabriz en dos procesos distintos: por su participación en el homicidio de su marido y por varios adulterios, en particular con el asesino de su esposo. En 2007, su condena a la horca por su complicidad en el asesinato fue conmutada por 10 años de cárcel, pero su condena a la lapidación fue confirmada.
Desde comienzos de julio pasado, los dirigentes iraníes han afirmado regularmente que esa última sentencia está suspendida, en respuesta a múltiples declaraciones de la prensa y de algunos dirigentes europeos, en particular franceses, que asumieron públicamente la defensa de la mujer. (AFP-NA-Especial)







