16 Mayo 2003 Seguir en 
A causa de la creciente inseguridad que se vive, tanto en el país como en nuestra provincia, muchos conductores de vehículos no quieren exponerse a un asalto al detenerse ante la luz roja de un semáforo. Esta actitud, que al principio era adoptada por algunas personas y sólo en horarios en los que la desolación del lugar aumentaba la sensación de inseguridad, fue generalizándose y extendiéndose a cualquier hora del día. En consecuencia, en estos momentos puede decirse que son pocos los conductores que se detienen ante un semáforo en rojo.
El problema se agrava porque muchos irresponsables ni siquiera reducen la velocidad al cruzar, con lo que la intersección se convierte en una trampa -a veces mortal- para el que, confiadamente, continúa la marcha autorizada por la luz verde.
Tal vez convenga asumir esta lamentable realidad y, en lugar se seguir exhortando infructuosamente a respetar las señales luminosas -dada la inoperancia municipal y la irresponsabilidad de los conductores-, lo más conveniente sea estudiar los horarios en los que se produce un número mayor de contravenciones y colocar los semáforos en prevención, con el destello de las luces amarillas. De esa manera, no se obligará a nadie a detener su marcha por completo, pero tampoco se colocará en riesgo al conductor que confíe en el derecho de paso que le concede el semáforo en verde.
El problema se agrava porque muchos irresponsables ni siquiera reducen la velocidad al cruzar, con lo que la intersección se convierte en una trampa -a veces mortal- para el que, confiadamente, continúa la marcha autorizada por la luz verde.
Tal vez convenga asumir esta lamentable realidad y, en lugar se seguir exhortando infructuosamente a respetar las señales luminosas -dada la inoperancia municipal y la irresponsabilidad de los conductores-, lo más conveniente sea estudiar los horarios en los que se produce un número mayor de contravenciones y colocar los semáforos en prevención, con el destello de las luces amarillas. De esa manera, no se obligará a nadie a detener su marcha por completo, pero tampoco se colocará en riesgo al conductor que confíe en el derecho de paso que le concede el semáforo en verde.







