22 Septiembre 2010 Seguir en 
ROMA.- El Banco del Vaticano, que administra las cuentas de varias órdenes religiosas así como de asociaciones católicas en el mundo, estuvo implicado en un escándalo político-financiero en los años 80 por la quiebra del Banco Ambrosiano (del cual el Vaticano era un accionista importante) que dejó una deuda de U$S 3.500 millones y un agujero fiscal de U$S 1.400 millones. Hace menos de un año asumió Gotti Tedeschi, representante entonces en Italia del grupo español Santander y miembro del Opus Dei, en reemplazo de Angelo Caloia. Este había sido encargado por Juan Pablo II en 1989 de la primera limpieza en el manejo de las cuentas papales tras el escándalo del Banco Ambrosiano, lo que permitió descubrir las acciones del tristemente célebre monseñor estadounidense Paul Marcinkus, el llamado "banquero de Dios", fallecido en febrero del 2006. Cuentas millonarias de fundaciones fantasma, transferencias de dinero sin control y vínculos con mafiosos son algunas de las revelaciones de "Vaticano Spa", libro del italiano Gianluigi Nuzzi. (AFP-NA)
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