Rousseff encabeza las encuestas con un 65%

Según el sondeo el triunfo oficialista sería en la primera vuelta. Los apostadores abandonaron al opositor paulista José Serra. Sus guarismos cayeron del 41% al 26,4 %.

PRESENTE Y FUTURO. Lula confía en que Rousseff lo suceda. REUTERS
PRESENTE Y FUTURO. Lula confía en que Rousseff lo suceda. REUTERS
18 Septiembre 2010
BRASILIA.-Se espera que la candidata oficialista para la presidencia de Brasil, Dilma Rousseff, gane las elecciones de octubre en primera ronda, según un sondeo de Reuters entre 15 expertos en política difundido el viernes.

El sondeo le dio a Rousseff, del centroizquierdista Partido de los Trabajadores (PT), una probabilidad de un 65% de ganar las elecciones en primera ronda en los comicios del 3 de octubre, con lo que evitaría un balotaje cuatro semanas después.

La expectativa de que Rousseff gane las elecciones, ya sea en primera o segunda ronda, subió agudamente a un 73,6 por ciento, desde un 59 por ciento en agosto.

Las apuestas por el triunfo del ex gobernador del estado de Sao Paulo José Serra, abanderado del opositor Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), cayeron con fuerza a un 26,4 por ciento desde un 41% en agosto.

Se trató del mejor resultado para Rousseff desde que comenzaron los sondeos en marzo y es acorde con encuestas de intención de voto que le otorgan una ventaja de más de 20 puntos porcentuales sobre Serra gracias a la enérgica economía de Brasil y a la popularidad del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Una serie de acusaciones éticas contra Rousseff, ex jefa de Gabinete de Lula, no han logrado reducir la ventaja de la candidata oficialista en los sondeos, que muestran que obtendría la mayoría de los votos que necesita para imponerse en primera ronda.

La ex ministra de Medioambiente Marina Silva ocupa un distante tercer lugar en las encuestas.

Ciudadano normal
En vísperas de dejar el gobierno con un nivel inédito de popularidad que roza el 80%, el presidente de Brasil todavía no definió sus planes futuros, pero aseguró ayer que al menos una cosa tiene en claro: "Quiero volver a ser un ciudadano normal".

En una entrevista exclusiva concedida al portal IG, Lula admitió que echará de menos "la movida" que supuso gobernar el país a lo largo de los últimos casi ocho años, y comparó el fin del gobierno a la muerte de su primera esposa, quien falleció al dar a luz a un hijo en la década del 70.

"Cerrar la boca"
"Uno no sufre mucho en el primer momento, pero un día uno se da cuenta de que alguien no existirá nunca más", afirmó el mandatario, quien agregó que tiene en claro que no podrá interferir en el gobierno de su sucesor, que será elegido en los comicios del 3 de octubre, en los que su "delfín", Dilma Rousseff, se perfila como clara favorita:

"Si uno no toma cuidado, al salir del gobierno quiere opinar". "Quiero enseñar a alguna gente cómo debe portarse un ex presidente. Se trata de cerrar la boca y permitir al que sea elegido gobernar", añadió. (Reuters-DPA)

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