14 Septiembre 2010 Seguir en 
COPIAPO.- Las fuerzas de rescate descartaron la propuesta de dinamitar parte del yacimiento en el que están atrapados 33 mineros en Chile desde el 5 de agosto, con el objetivo de acelerar su salvataje.
La idea de dinamitar para construir un ducto de salida surgió en las últimas horas por parte del ingeniero Miguel Fortt, ante las demoras de los planes tradicionales, basados en el trabajo de perforadoras. Familiares de los mineros han comenzado a criticar la lentitud del rescate.
"Sería muy riesgoso", dijo el ingeniero René Aguilar de la cuprífera estatal Codelco, empresa que hubiera tenido que realizar las explosiones para abrir un camino de escape. "Es una opción inviable que pone en riesgo la vida de todos en el yacimiento San José", subrayó acerca del llamado "plan D", que requería de estudios previos sobre la estabilidad geológica de la mina. Las operaciones actuales, que implicarían sacar a los mineros en noviembre, tienen un retardo natural porque las perforadoras que son utilizadas deben ser mantenidas por horas o días.
Sólo el "plan A"
Una de ellas, la T-130 (plan B), no funciona desde el jueves por la rotura de una herramienta; el plan C (perforación por medio de una sonda petrolífera) recién se está implementando. La única que funciona es la Strata 950 (plan A), que avanzó 256 metros de los 700 necesarios para acceder al refugio donde se encuentran los mineros. Continuará en marcha hasta los 300 metros, cuando será detenido para tareas de mantenimiento.
El marco psicológico
En medio del debate, los psicólogos que apoyan la operación revelaron que probablemente los mineros participarán televisivamente en los festejos del Bicentenario de la Independencia este sábado. La idea es poder incluirlos en sucesos nacionales, pero ellos tienen claro que en esta fiesta no pueden estar porque no serán rescatados a tiempo, dijo el psicólogo Roberto Iturra. Hasta ahora el contacto con los trabajadores, que quedaron atrapados por un derrumbe de la mina San José es a través de orificios de unos 10 cm de diámetro. Por esos ductos, de 700 metros de largo, se les envía agua, sustancias nutrientes, comida caliente, oxígeno y mensajes de los familiares que aguardan acampados en los alrededores de la mina, en el desierto de Atacama. Ahora también tienen señal de teléfono, electricidad y televisión. (Télam-DPA)
La idea de dinamitar para construir un ducto de salida surgió en las últimas horas por parte del ingeniero Miguel Fortt, ante las demoras de los planes tradicionales, basados en el trabajo de perforadoras. Familiares de los mineros han comenzado a criticar la lentitud del rescate.
"Sería muy riesgoso", dijo el ingeniero René Aguilar de la cuprífera estatal Codelco, empresa que hubiera tenido que realizar las explosiones para abrir un camino de escape. "Es una opción inviable que pone en riesgo la vida de todos en el yacimiento San José", subrayó acerca del llamado "plan D", que requería de estudios previos sobre la estabilidad geológica de la mina. Las operaciones actuales, que implicarían sacar a los mineros en noviembre, tienen un retardo natural porque las perforadoras que son utilizadas deben ser mantenidas por horas o días.
Sólo el "plan A"
Una de ellas, la T-130 (plan B), no funciona desde el jueves por la rotura de una herramienta; el plan C (perforación por medio de una sonda petrolífera) recién se está implementando. La única que funciona es la Strata 950 (plan A), que avanzó 256 metros de los 700 necesarios para acceder al refugio donde se encuentran los mineros. Continuará en marcha hasta los 300 metros, cuando será detenido para tareas de mantenimiento.
El marco psicológico
En medio del debate, los psicólogos que apoyan la operación revelaron que probablemente los mineros participarán televisivamente en los festejos del Bicentenario de la Independencia este sábado. La idea es poder incluirlos en sucesos nacionales, pero ellos tienen claro que en esta fiesta no pueden estar porque no serán rescatados a tiempo, dijo el psicólogo Roberto Iturra. Hasta ahora el contacto con los trabajadores, que quedaron atrapados por un derrumbe de la mina San José es a través de orificios de unos 10 cm de diámetro. Por esos ductos, de 700 metros de largo, se les envía agua, sustancias nutrientes, comida caliente, oxígeno y mensajes de los familiares que aguardan acampados en los alrededores de la mina, en el desierto de Atacama. Ahora también tienen señal de teléfono, electricidad y televisión. (Télam-DPA)







