El fantasma abstencionista

Una sombra peligrosa sobre la gobernabilidad.

13 Mayo 2003
BUENOS AIRES.-La aparición impensada del fantasma abstencionista a una semana de las urnas definitivas ha sido una nueva amenaza contra la calidad de la elección presidencial; peor aun, una sombra peligrosa sobre la gobernabilidad. El eventual abandono de Carlos Menem significaría que su rival Néstor Kirchner llegaría al poder con una tasa electoral -la de primera vuelta- más baja, inclusive, que la del presidente Arturo Illia, quien apenas rozó el 25 por ciento de los sufragios y debió soportar ese baldón hasta caer entre el aplauso de la oposición. Lo más sorprendente es que haya sido Eduardo Duhalde quien anticipó personalmente en su mensaje sabatino que el ex presidente abandonaría, demostrando así que el odio que le profesa es mayor que la preocupación por aquél porvenir muy posible de su candidato. Al antiguo vice de Menem le placería también verlo desmoronarse aplastado por los votos que predicen las encuestas, y esa es otra de las razones por las que procura estimularlo para quedarse en el ballottaje. La intervención presidencial en la etapa decisiva de la normalización institucional, ha violentado su promesa de abstenerse de ser parte, y sorprendió ingratamente al propio Kirchner, quien en el último tramo de campaña se preocupa por enfatizar su futura independencia del duhaldismo.

Divergencias
Esa postura autónoma del candidato oficialista lo ha llevado, inclusive, a discrepar con la pretensión presidencial de vetar la nueva prórroga votada por el Congreso para las ejecuciones hipotecarias. Pretensión impulsada por el propio Roberto Lavagna, quien ayer debió hacer frente a una observación del Fondo Monetario por esa decisión parlamentaria. El ministro de Economía, quien habrá de continuar en el eventual gobierno del candidato oficialista, ha expresado con relación al tema que ?no es bueno para el funcionamiento del sistema financiero, en particular, y de la sociedad en general, que haya mecanismos que impidan ejercer derechos?. Pero en ese momento ignoraba lo que unas horas antes había expresado Kirchner. Lavagna, ha confesado igualmente su preocupación por el fraccionamiento que se advierte en el Congreso, señalando la necesidad de llegar a un compromiso sobre lo que se avecina, poniendo como ejemplo lo que ocurre en Brasil.

Problemas densos
Obligados por la brevedad de los tiempos que ellos mismos se fijaron al reducir el período constitucional que finalizaba en diciembre, el presidente transitorio y sus ministros dejaron para sus sucesores problemas muy densos. En tal sentido, esta vez sí que habrá una pesada herencia para el que llega, quien, de ser Kirchner, no podrá culpar al pasado y deberá encarar de inmediato antipáticas decisiones, en lugar de las simpáticas con que se suelen iniciar los mandatos entre nosotros. Ello haría de los meses inmediatos una instancia demasiado difícil si fuese cierto el pronóstico de Duhalde sobre el abandono de Menem, pues el logro de gobernabilidad que Lavagna señala sería la condición ineludible y previa, frente a una sociedad inéditamente contestataria. (De nuestra Sucursal)

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