08 Septiembre 2010 Seguir en 
CONCEPCION.- Las "picadas" en motos que preocupan a la comunidad no son una responsabilidad de los jóvenes, sino un problema serio de toda la comunidad, dice el obispo de Concepción, José María Rossi. "Siempre que hay un problema que involucra a un menor o adolescente, hay una comunidad. "No hay una receta para salir de esto, pero me parece que los adultos tenemos que hacer una revisión de nuestro comportamiento y no cargárselo a los chicos o a los padres. Hay que ver cómo los ayudamos, de qué manera podemos aportar al crecimiento del sentido de la autoridad de los padres, que deben poner los límites", explicó. (C)
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