Obama podría convertirse en el rey desnudo

Peer Meinert - DPA.

08 Septiembre 2010
WASHINGTON.- El presidente estadounidense, Barack Obama, imaginaba un final un poco diferente para sus vacaciones de verano. Suponía que su programa iba a reducir el desempleo.

Sin embargo, el panorama es más complicado que nunca ante el riesgo de que los demócratas pierdan su mayoría en el Congreso en las elecciones del 2 de noviembre.

"Mr. impopular" (Señor impopular), fue el título que le dedicó al mandatario la revista "Time".

Obama está atravesando un período complicado. Cuenta con pocas semanas para cambiar la opinión negativa de gran parte de la población antes de las elecciones legislativas. Debe hacer frente a los ataques de los republicanos, que lo acusan de ser el mayor derrochador y generador de deuda en la historia del país, así como un "socialista" defensor del sistema de bienestar social europeo.

Hace dos años, cuando Obama se presentó como candidato a la presidencia, la mayoría de los votantes creían en su campaña del "Yes we can" (Sí, podemos). Pero la fe se fue extinguiendo. Sólo un 45% dice estar satisfecho con su presidente. Pocas veces la imagen de un presidente ha caído tanto en un lapso tan breve.

Los demócratas se muestran preocupados ante la posible pérdida de la mayoría en ambas cámaras del Congreso. De ser así, precisarían votos republicanos para sacar alguna ley. Obama pasaría a ser el rey desnudo.

La última estrategia de la Casa Blanca promete, entre otros, reducir los impuestos de la clase media y las pequeñas y medianas empresas. Los analistas consideran que se logró objetivos al frenar la drástica caída de la economía y salvar unos 3,3 millones de puestos de trabajo. Sin embargo, el electorado está molesto porque la tasa de desempleo sigue sin mejorar y apenas si está por debajo del 10%.

"Sustancialmente, no hay nada que (el presidente) pueda hacer. Nada", citó el "Washington Post".

Y ese no es el único problema: también está la deuda nacional de 13.500 millones de dólares. Los republicanos intentan apelar al temor del electorado de que se produzca una "quiebra estatal", haciendo caso omiso al hecho de que quien casi duplicó la deuda fue el ex presidente (republicano) George W. Bush. El líder de la minoría republicana en la Cámara de Representantes, John Boehner, dice que ante este tema cunde el "pánico en". No cabe duda: para Obama el otoño preelectoral será bien caluroso. (DPA)

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