Empezó a trabajar hace siete días y ya sufrió un violento asalto

Dichos de una empleada de la panadería de San Juan y Catamarca

UN GRAN SUSTO. Carla contó que el asaltante le gatilló dos veces el arma a su compañera de trabajo.
UN GRAN SUSTO. Carla contó que el asaltante le gatilló dos veces el arma a su compañera de trabajo.
07 Septiembre 2010
Carla Carreras consiguió trabajo hace una semana. Atender el mostrador de una panadería céntrica, supuso la joven, no debería ser una tarea arriesgada. Sin embargo, por primera vez en su vida, quedó cara a cara con un delincuente armado.

El sábado a las 14, Carla estaba limpiando el piso de la sucursal de "El Calafate" que está en la esquina de San Juan y Catamarca. "El local estaba abierto, pero no había clientes en la cafetería ni en la panadería", recordó la joven. En la cocina del negocio estaba su compañera, Romina Medina.

El silencio de la siesta se quebró cuando un hombre de unos 30 años abrió la puerta. Carla lo miró y se quedó petrificada, sujetando la escoba. "Me apuntó a la cabeza con un revólver y me sujetó del brazo. Después, me llevó detrás del mostrador, junto a mi compañera, y nos dijo que le diéramos todo el dinero que había", recordó la joven.

El delincuente tomó $ 300 que había en la caja registradora y otros $ 800 que estaban debajo del mostrador. Constantemente, dirigía la mirada hacia donde estaban las dos muchachas.

"Nosotras estábamos paradas. No podíamos hacer nada, y justo a esa hora no pasaba un alma por la calle. Después de encontrar la plata, nos encerró en la cocina, le pegó en el brazo a mi compañera y le gatilló dos veces en la cabeza. Fue horrible. No sé por qué lo hizo, si ya tenía el dinero. Nos decía: '¡cállense porque las quemo!', pero nosotras no podíamos decir ni una palabra, si estábamos aterradas", recordó Carla.

El asaltante escapó corriendo por calle Catamarca, hacia el norte. Eso fue lo último que vieron las dos empleadas del local.

Nítidas

Lo que el delincuente no sabía es que había sido filmado por las cámaras de seguridad del negocio. El fiscal Alejandro Noguera ya solicitó las filmaciones, que están siendo analizadas por la sección Robos y Hurtos de la Dirección de Investigaciones. Según fuentes policiales, las imágenes son muy nítidas.

"Mi marido quería que no venga más, aunque no puedo hacer eso. Gracias a Dios fue sólo un susto, más allá del golpe que ese tipo le dio a mi compañera en el brazo. Eso sí, quedamos con mucho miedo. El domingo trabajamos muy intranquilas, especialmente a la siesta", recordó Carla. La joven remarcó que no había policías en esa zona cuando se produjo el atraco. "Para ser sincera, llegaron 45 minutos después del robo", añadió.

Este local de "El Calafate" no es el primero que recibe este tipo de "visitas". Otras dos panaderías que están en la zona de San Lorenzo y Ayacucho y de General Paz y Alberdi sufrieron asaltos en los últimos tiempos. Pero, en este caso, todo lo que ocurrió fue captado por el ojo vigía de una cámara.

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