05 Septiembre 2010 Seguir en 
Desde que nace, el ser humano sufre distintos tipos de pérdidas, que van desde muertes a rupturas afectivas. Todo forma parte del aprendizaje. Los niños pueden verse afectados por el divorcio de los padres, el cambio de escuela o la desaparición de una mascota. Según un profesional, las crisis, si se logra superarlas, nos brindan la oportunidad de pasar a un estado de mayor seguridad personal o de estabilidad emocional. En todos los casos, apostar a la vida es la mejor manera de elaborar el duelo.









