01 Septiembre 2010 Seguir en 
Un soldado que está acusado de haber golpeado brutalmente al hijo pequeño de su pareja asumió sus culpas y ahora está a merced que un tribunal decida si lo condena o no.
Mediante un juicio abreviado, asesorado por su defensor, Tomás Robert, el sospechoso acordó con el fiscal de Cámara, Manuel López Rougés, la pena de cinco años de prisión.
Como el acusado ya estuvo más de dos años detenido bajo el régimen de prisión preventiva, si la sala II de la Cámara Penal acepta la propuesta, el hombre podría comenzar a purgar la pena fuera de la cárcel bajo el régimen de semilibertad, siempre y cuando el cuerpo interdisciplinario de Villa Urquiza elabora un dictamen que así lo indique.
La víctima -su nombre no se da a conocer por motivos legales- fue brutalmente golpeada en marzo de 2008. El pequeño, de cinco años, vivía con su madre y su padrastro. Debido a las lesiones que había sufrido, fue internado en el Hospital de Niños durante varios días. Incluso, los médicos tuvieron que extirparle el bazo.
La fiscala de Instrucción Adriana Giannoni recibió la denuncia del padre del pequeño, asesorado por el abogado Gustavo Carlino. Tras esto, ordenó la detención del padrastro y de la madre de la criatura. Esta, finalmente, fue sobreseida en la causa, pues el padre sostenía que ella no lo había golpeado.
Así, el soldado llegó a juicio acusado de lesiones gravísimas por alevosía y asumió la comisión de este delito ante el fiscal López Rougés.
El juicio abreviado concluyó hace dos meses, y el expediente ahora está en manos de los jueces Alberto Piedrabuena y Emilio Herrera Molina (quien está con licencia médica).
El tribunal podría expedirse en cualquier momento, pues no hay un tiempo establecido por la ley para que se resuelva este trámite, indicó una fuente judicial.
Mediante un juicio abreviado, asesorado por su defensor, Tomás Robert, el sospechoso acordó con el fiscal de Cámara, Manuel López Rougés, la pena de cinco años de prisión.
Como el acusado ya estuvo más de dos años detenido bajo el régimen de prisión preventiva, si la sala II de la Cámara Penal acepta la propuesta, el hombre podría comenzar a purgar la pena fuera de la cárcel bajo el régimen de semilibertad, siempre y cuando el cuerpo interdisciplinario de Villa Urquiza elabora un dictamen que así lo indique.
La víctima -su nombre no se da a conocer por motivos legales- fue brutalmente golpeada en marzo de 2008. El pequeño, de cinco años, vivía con su madre y su padrastro. Debido a las lesiones que había sufrido, fue internado en el Hospital de Niños durante varios días. Incluso, los médicos tuvieron que extirparle el bazo.
La fiscala de Instrucción Adriana Giannoni recibió la denuncia del padre del pequeño, asesorado por el abogado Gustavo Carlino. Tras esto, ordenó la detención del padrastro y de la madre de la criatura. Esta, finalmente, fue sobreseida en la causa, pues el padre sostenía que ella no lo había golpeado.
Así, el soldado llegó a juicio acusado de lesiones gravísimas por alevosía y asumió la comisión de este delito ante el fiscal López Rougés.
El juicio abreviado concluyó hace dos meses, y el expediente ahora está en manos de los jueces Alberto Piedrabuena y Emilio Herrera Molina (quien está con licencia médica).
El tribunal podría expedirse en cualquier momento, pues no hay un tiempo establecido por la ley para que se resuelva este trámite, indicó una fuente judicial.







