12 Mayo 2003 Seguir en 
La carta de un lector deplora que no funcionen los relojes públicos en San Miguel de Tucumán, especialmente el de la Catedral. No deja de tener razón, puesto que tales aparatos que existen en lo alto de varios edificios, deberían cumplir su misión de informar la hora a los transeúntes. El hecho de que se encuentren detenidos desde hace tanto tiempo pudiera parecer algo no demasiado importante, pero creemos que es un dato más -por si hiciera falta- para confirmar el abandono y la decrepitud de nuestra urbe, en cuyos ámbitos nada funciona con regularidad.
En cuanto al reloj de la Catedral, que carga a sus espaldas más de un siglo y medio de historia (perteneció a la torre del Cabildo), realmente es una pena que haya vuelto a detenerse, después de una efímera normalización. Acaso el problema resida en las dificultades existentes no sólo para el arreglo sino para el mantenimiento de una máquina de esa antigüedad.
Cabe preguntarse si no existirá la manera de hacerlo funcionar con otro sistema, incorporándole los adelantos electrónicos. En fin, como el templo tiene categoría de monumento histórico nacional, sería interesante que las autoridades del área tomasen cartas en el asunto, y que Tucumán pudiera volver a tener activo ese aparato, iluminado y dando sus periódicas campanadas.
En cuanto al reloj de la Catedral, que carga a sus espaldas más de un siglo y medio de historia (perteneció a la torre del Cabildo), realmente es una pena que haya vuelto a detenerse, después de una efímera normalización. Acaso el problema resida en las dificultades existentes no sólo para el arreglo sino para el mantenimiento de una máquina de esa antigüedad.
Cabe preguntarse si no existirá la manera de hacerlo funcionar con otro sistema, incorporándole los adelantos electrónicos. En fin, como el templo tiene categoría de monumento histórico nacional, sería interesante que las autoridades del área tomasen cartas en el asunto, y que Tucumán pudiera volver a tener activo ese aparato, iluminado y dando sus periódicas campanadas.







