31 Agosto 2010 Seguir en 
LONDRES, Gran Bretaña.- La vida de la británica Mary Bale se complicó tristemente. Todo empezó la semana pasada cuando, pasando por una calle de Coventry, Gran Bretaña, encontró a un gato, lo acarició y lo tiró vivo a un contenedor, donde estuvo 15 horas hasta que lo rescataron sus propietarios.
Según el diario español "El País", la desgracia de Bale fue que una cámara registró su acción y los propietarios de la mascota colgaron las imágenes en YouTube. El video fue visto por miles de internautas. A las pocas horas fue identificada y comenzó el calvario para esta mujer de 45 años, empleada bancaria.
Primero, distribuyeron su dirección, y luego, su perfil en Facebook. Después, hasta se organizaron grupos pidiendo la muerte de la mujer. Otros, menos agresivos y todavía activos, solicitan que sea despedida de su trabajo. Cuando Bale advirtió que había sido descubierta, agravó la reacción de los internautas manifestando que no entendía el revuelo causado. "¿Por qué tanto lío?, es nada más que gato", aseguró. Luego, ante el escándalo que causaron sus palabras, se corrigió y afirmó: "no puedo explicar por qué hice esto, está totalmente fuera de lugar".
Por ahora, la Sociedad Real para la Prevención de la Crueldad con los Animales (RPSC) abrió una investigación y la noticia provocó hasta la reacción del viceprimer ministro Nick Clegg. La Policía investiga tanto lo sucedido como las amenazas que se multiplican en internet. (Especial)
Según el diario español "El País", la desgracia de Bale fue que una cámara registró su acción y los propietarios de la mascota colgaron las imágenes en YouTube. El video fue visto por miles de internautas. A las pocas horas fue identificada y comenzó el calvario para esta mujer de 45 años, empleada bancaria.
Primero, distribuyeron su dirección, y luego, su perfil en Facebook. Después, hasta se organizaron grupos pidiendo la muerte de la mujer. Otros, menos agresivos y todavía activos, solicitan que sea despedida de su trabajo. Cuando Bale advirtió que había sido descubierta, agravó la reacción de los internautas manifestando que no entendía el revuelo causado. "¿Por qué tanto lío?, es nada más que gato", aseguró. Luego, ante el escándalo que causaron sus palabras, se corrigió y afirmó: "no puedo explicar por qué hice esto, está totalmente fuera de lugar".
Por ahora, la Sociedad Real para la Prevención de la Crueldad con los Animales (RPSC) abrió una investigación y la noticia provocó hasta la reacción del viceprimer ministro Nick Clegg. La Policía investiga tanto lo sucedido como las amenazas que se multiplican en internet. (Especial)







