El Khalil sufrió un mortal ACV luego de haber sido golpeado por policías que querían coimearlo

Dos ex suboficiales fueron condenados a ocho años de prisión, pero no irán a la cárcel hasta que la sentencia del Tribunal no quede firme. Los jueces de la sala II estuvieron casi nueve horas deliberando hasta que dieron a conocer el fallo. Los otros dos ex policías que estaban imputados fueron absueltos .

TODO TERMINO. Alejandra El Khalil encabeza la salida de Tribunales. La siguen su madre y sus hermanos. Todos se retiraron compungidos tras el fallo. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
TODO TERMINO. Alejandra El Khalil encabeza la salida de Tribunales. La siguen su madre y sus hermanos. Todos se retiraron compungidos tras el fallo. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
26 Agosto 2010
Juan Carlos "Coquero" Díaz negó con la cabeza. Alberto Federico Sánchez bajó la mirada. No dijeron nada. Tampoco tenía demasiado sentido: no podían rebatir la palabra de los jueces, que desecharon su coartada sobre lo que ocurrió la madrugada del 26 de marzo de 2004 en la seccional 11ª. El tribunal consideró que los ex policías privaron ilegítimamente de la libertad a Alberto El Khalil luego de pedirle una coima. Ya en la comisaría, según los vocales, Díaz y Sánchez golpearon al puestero y le produjeron la muerte, aunque no tenían la intención de hacerlo. Por eso, fueron sentenciados a ocho años de prisión, y les impidieron ejercer cargos públicos por el tiempo que dure la condena. Los ex policías no irán aún a Villa Urquiza, pues el fallo no está firme.

El ex oficial Hugo Angel Leguizamón y el comisario jubilado Francisco Palavecino, quienes también estaban acusados en la causa, regresaron a su casa aliviados, pues los magistrados decidieron absolverlos.

La madrugada que murió, El Khalil conducía un camión Mercedes Benz cargado con mandarinas que había traído de Jujuy. Iba hacia el Mercofrut. En la cabina, junto a él, estaban su yerno, Jorge Flores, y uno de sus hijos, Aldo El Khalil. En la caja, apoyados en las barandas del camión, viajaban su otro hijo, Alfredo El Khalil, y un empleado, Damián González.

En Soldati y Francia, frente al parque 9 de Julio, un patrullero le hizo juego de luces al puestero. Uno de los policías iban en el Chevrolet Corsa sacó una linterna y lo encandiló. El Khalil estacionó.

Díaz y Sánchez se acercaron a la ventanilla y le pidieron la documentación al verdulero, que no tenía carnet de manejo. A partir de eso, acusadores y acusados tenían versiones contrapuestas.

Los ex suboficiales afirman que interceptaron el camión porque quienes iban en la caja iban aplaudiendo.

Los hijos del puestero sostienen que "El Coquero" le pidió a su padre que "les tirara alguito"; aquel le contestó que sólo tenía $ 15 y el policía respondió que si no eran $50 no iban a arreglar y le retuvo la documentación del vehículo.

Todo indica que los jueces descartaron la primera versión.

Sin registro

El Khalil fue llevado a la oficina de sumarios de la comisaría por Sánchez y Díaz. Los policías dejaron asentado el ingreso del camión en la guardia, pero no del chofer.

Leguizamón afirma que lo recibió, pero los hijos del puestero declararon que el oficial no estaba allí. De todas formas, El Khalil jamás llegó a ser identificado.

En determinado momento, se desplomó producto de un ACV. Por orden de Palavecino, que era jefe de la comisaría, lo llevaron al Centro de Salud. Pero fue inútil: murió minutos después.

Sánchez y Díaz siempre dijeron que el puestero se había desvanecido sin que nadie lo tocara. Pero la autopsia practicada sobre el cuerpo reveló que tenía seis lesiones en distintas partes del cuerpo y de la cabeza. Esta prueba fue clave para que los vocales de la sala II de la Cámara Penal, Alberto Piedrabuena, Carlos Norry y Pedro Roldán Vázquez (secretaría de Luis Lezana Flores), decidieran condenar a los ex suboficiales.

Según la declaración de la forense Elizabeth del Valle Vildoza, a la víctima la habían pegado. La versión de la perito fue determinante para que los vocales pudieran dilucidar cómo ocurrieron los hechos esa madrugada.

A lo largo del debate, declararon varios ex compañeros de los acusados. Ninguno notó nada raro esa noche en la comisaría.

Tensión

Ayer, tras casi nueve horas de deliberación y en medio de un clima de suma tensión, los jueces dieron a conocer el veredicto: Sánchez y Díaz trataron de que El Khalil les diera dinero, y como no lo consiguieron, lo llevaron ilegítimamente a la comisaría, donde lo golpearon. El puestero murió, aunque ese no era el fin de la golpiza, según determinaron los camaristas. "Nadie le hizo nada", dijo tras la sentencia Díaz. Ya era tarde.

El juez Piedrabuena votó en disidencia. Al parecer, el magistrado no consideró que las lesiones estuvieran vinculadas con el fallecimiento de El Khalil. Pero eso se sabrá con certeza el 8 de septiembre, cuando se den a conocer los fundamentos del fallo.

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