10 Mayo 2003 Seguir en 
Una empresa privada bonaerense ha realizado un nada común aporte a la difusión del patrimonio documental de nuestra Casa de la Independencia. Como lo informamos oportunamente, dicha firma ha costeado la incorporación, a la red, de la documentación referida a las sesiones secretas y públicas del memorable Congreso de 1816, así como de notas periodísticas y otras informaciones sobre el trascendente acontecimiento.
Ha donado también a la Casa el equipo que permitirá continuar con la digitalización de todo el material de archivo de la misma, que tiene notable importancia en muchos sentidos. Y ello se complementó con el dictado de un curso sin cargo, para más de 40 docentes tucumanas, destinado a su capacitación sobre el uso de la informática en las tareas educativas.
Se trata de una liberalidad por cierto significativa, que merece elogio y que sería deseable que despierte emulación entre las fuerzas vivas del medio. En efecto, grande es la deuda que tanto las autoridades como la comunidad en general, tienen respecto de sus museos, la mayor parte de los cuales ven obstaculizada su labor por serias carencias en diversos órdenes.
Ha donado también a la Casa el equipo que permitirá continuar con la digitalización de todo el material de archivo de la misma, que tiene notable importancia en muchos sentidos. Y ello se complementó con el dictado de un curso sin cargo, para más de 40 docentes tucumanas, destinado a su capacitación sobre el uso de la informática en las tareas educativas.
Se trata de una liberalidad por cierto significativa, que merece elogio y que sería deseable que despierte emulación entre las fuerzas vivas del medio. En efecto, grande es la deuda que tanto las autoridades como la comunidad en general, tienen respecto de sus museos, la mayor parte de los cuales ven obstaculizada su labor por serias carencias en diversos órdenes.







