20 Agosto 2010 Seguir en 
LA PLATA.- Miguel Angel "Pimienta" Silva declaró ante la Justicia que la banda que atacó a Carolina Píparo tenía conexiones con miembros de la Policía bonaerense, al tiempo que confesó haber "marcado" a la joven embarazada por la suma de 1.000 pesos.
Tras esta declaración, los investigadores dispusieron esclarecer si hubo una "zona liberada" en La Plata para que la banda concretara la "salidera" bancaria que le costó la vida al bebé Isidro.
Al declarar cerca de dos horas ante el fiscal de la causa Marcelo Romero y el juez de Garantías César Melazo, Silva señaló a otro de los imputados, Carlos Jordán Juárez (45 años), como el que le ofreció hacer el trabajo de "marcador".
"Me pidió que entre al banco y mire si alguien tenía plata. Yo tenía que marcar a cualquiera que sacara plata. Me dijo que no iba a tener problemas y que por mirar y avisarle me llevaba 1.000 pesos", precisó Silva, de 42 años.
Pimienta ubicó a Juárez en el rol de organizador de la banda y dijo que "tiene relación con la policía de todos lados, hablaba por el handy con ellos y al momento de hablar le decía: "este es de La Matanza, este de San Isidro".
También precisó que Juárez hablaba con los policías de "coches, de negocios".
El imputado precisó que esta relación de Juárez con la Policía le hace temer y que estando en libertad un hombre se presentó en los domicilios de su ex mujer y de su ex suegra y las amenazó, y que le mandaron a decir que no declare.
Silva detalló que luego del robo, Juárez le dijo que cambiara la camioneta por un auto, que le sacó 20.000 pesos de esa operación y que ese dinero era para hacer algo con el fin de no vincularlo a la causa.
Además, precisó que se negó a recibir los 1.000 pesos que le habían ofrecido. "Por ningún dinero participaría de algo así", dijo, y negó tener algún tipo de vinculación con el cajero que atendió a Carolina Píparo.
"Yo no participé en otras marcaciones y cuando ví las noticias me dije: pobre cajero", por la situación en la que se vincula al tesorero del banco como posible entregador debido a que la víctima de la salidera lo acusó por el hecho.
El fiscal Romero consideró creíble la declaración de Silva y aseguró que ya están investigando posibles vinculaciones de la banda por la policía.
Al momento del hecho, Píparo estaba embarazada de nueves meses y debió ser sometida a una cesárea de urgencia de la que nació Isidro, su pequeño hijo que murió una semana después. (NA)







