20 Agosto 2010 Seguir en 
Unos 4,6 millones de paquistaníes expulsados de sus aldeas por las inundaciones continúan sin casa ni comida, mientras en Nueva York la ONU procura estimular los esfuerzos de una demorada ayuda internacional. En total, los damnificados llegarían a 20 millones de personas y los muertos a 1.500.







