11 Mayo 2003 Seguir en 
Se la considera con bastante razón la reina absoluta de la comedia romántica, porque en este género ha obtenido grandes éxitos como "Cuando Harry encontró a Sally", "Sintonía de amor" o "Tienes un e-mail", pero Meg Ryan -que ahora decidió dejar atrás la comedia para interpretar un drama de fuerte contenido erótico- ha intentado en diversas ocasiones salirse de esa edulcorada imagen, y no sólo en su trabajo. Nacida como Margaret Mary Emily Anne Hyra, iba a estudiar periodismo, después de haber sido elegida "reina de la graduación" en su instituto. Sin embargo, para ganar unos dólares, empezó a actuar. Adoptó un mucho más corto y pegadizo nombre artístico, y armada con su media melena rubia, una dulce sonrisa y sus ojos azules se dejó seducir definitivamente por la interpretación. Estados Unidos perdió una periodista, pero ganó una estrella, y de las más brillantes y poderosas de la industria.
Claro que no toda su carrera ha sido un lecho de rosas. Desde que debutó en "Ricas y famosas" ha sufrido unos cuantos fracasos comerciales, como "Restauración", en la que actúa desprovista de todo glamour y un pequeño papel; "Muerto al llegar" (junto a su ex marido Dennis Quaid, al que conoció en "Viaje insólito"), "The Doors", "El genio del amor", "Adictos al amor" y la ya famosa "Prueba de vida". Algunos de estos filmes fueron intentos de cambiar su melosa imagen.
El verdadero cambio en la manera de percibir a Meg por parte del público vino por su "flechazo" con el gladiador Russell Crowe, mientras rodaban "Prueba de vida", que le costó el divorcio de Quaid, tras diez años de matrimonio. Fue una fugaz relación, pero mostró al mundo que la actriz era una persona valiente y dispuesta a dejarse llevar por las pasiones. Tal y como hacen otros colegas de profesión, Meg creó en 1994 "Prufrock Pictures" para producir películas más personales. El resultado son cintas como "Poseídos" o "Planes de boda". El techo de la cotización de Meg Ryan como actriz fue con "Prueba de vida", donde cobró 15 millones de dólares. Ahora, la protagonista de "Cuando Harry conoció a Sally" sorprendió recientemente a sus seguidores anunciando que intentará hacer algo diferente: será la protagonista del thriller erótico "In The Cut" que dirige la neozelandesa Jane Campion, quien ya filmó la insólita y sensual relación que vivían Holly Hunter y Harvey Keitel en "La lección de piano". La nueva película de Campion se basa en la novela homónima de Susanna Moore, que ya dio de qué hablar por la fuerte carga de contenido sexual. Al principio la directora quería repetir con Nicole Kidman como protagonista, a quien ya dirigió en "Retrato de una dama", pero finalmente la actriz australiana ejerció la faceta de productora del proyecto. También sonó el nombre de Catherine McCormack, aunque finalmente es Meg Ryan quien tendrá el affaire con Geoffrey Rush, el protagonista "Letras prohibidas".
Claro que no toda su carrera ha sido un lecho de rosas. Desde que debutó en "Ricas y famosas" ha sufrido unos cuantos fracasos comerciales, como "Restauración", en la que actúa desprovista de todo glamour y un pequeño papel; "Muerto al llegar" (junto a su ex marido Dennis Quaid, al que conoció en "Viaje insólito"), "The Doors", "El genio del amor", "Adictos al amor" y la ya famosa "Prueba de vida". Algunos de estos filmes fueron intentos de cambiar su melosa imagen.
El verdadero cambio en la manera de percibir a Meg por parte del público vino por su "flechazo" con el gladiador Russell Crowe, mientras rodaban "Prueba de vida", que le costó el divorcio de Quaid, tras diez años de matrimonio. Fue una fugaz relación, pero mostró al mundo que la actriz era una persona valiente y dispuesta a dejarse llevar por las pasiones. Tal y como hacen otros colegas de profesión, Meg creó en 1994 "Prufrock Pictures" para producir películas más personales. El resultado son cintas como "Poseídos" o "Planes de boda". El techo de la cotización de Meg Ryan como actriz fue con "Prueba de vida", donde cobró 15 millones de dólares. Ahora, la protagonista de "Cuando Harry conoció a Sally" sorprendió recientemente a sus seguidores anunciando que intentará hacer algo diferente: será la protagonista del thriller erótico "In The Cut" que dirige la neozelandesa Jane Campion, quien ya filmó la insólita y sensual relación que vivían Holly Hunter y Harvey Keitel en "La lección de piano". La nueva película de Campion se basa en la novela homónima de Susanna Moore, que ya dio de qué hablar por la fuerte carga de contenido sexual. Al principio la directora quería repetir con Nicole Kidman como protagonista, a quien ya dirigió en "Retrato de una dama", pero finalmente la actriz australiana ejerció la faceta de productora del proyecto. También sonó el nombre de Catherine McCormack, aunque finalmente es Meg Ryan quien tendrá el affaire con Geoffrey Rush, el protagonista "Letras prohibidas".
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