Un hijo de El Khalil sembró más dudas en una causa que aún tiene final abierto

El muchacho aseguró que sintió un golpe cuando su padre estaba hablando con dos policías en una oficina de la seccional 11ª. El juicio seguirá mañana. El puestero murió a raíz de un ACV, pero se cree que podría haber sido víctima de torturas.

SE QUEBRO. Alfredo El Khalil (camisa marrón) se mantuvo tranquilo mientras prestaba declaración, pero cuando terminó no pudo contener las lágrimas. LA GACETA / JOSE NUNO
SE QUEBRO. Alfredo El Khalil (camisa marrón) se mantuvo tranquilo mientras prestaba declaración, pero cuando terminó no pudo contener las lágrimas. LA GACETA / JOSE NUNO
19 Agosto 2010
¿Fue ilegal que los ex policías Alberto Sánchez y Juan Carlos "Coquero" Díaz trasladaran al puestero Alberto El Khalil a la seccional 11ª? ¿Le pidieron una coima? ¿Lo golpearon o simplemente se desvaneció como consecuencia de un ACV? ¿Tenía puerta la oficina de sumarios de la comisaría? ¿Estuvo involucrado el ex oficial Hugo Leguizamón? ¿Qué papel jugó el ex comisario Francisco Palavecino?

Aunque ya transcurrieron seis jornadas de juicio oral y público en la causa sobre las presuntas torturas que sufrió El Khalil antes de morir, ninguno de los principales interrogantes parece tener respuesta. Ayer, uno de los hijos de la víctima, Alfredo El Khalil, aseguró que los imputados le pidieron una coima a su padre, este se negó y lo golpearon. Poco después, el agente Cristian Segura, que trabajaba en esa comisaría, dijo haber visto cómo el puestero se caía de una silla sin que nadie lo tocara. Así, nadie se aventura a arriesgar si habrá condenas o absoluciones al final del debate.

Alfredo El Khalil fue el primero en sentarse ayer ante los jueces de la sala II de la Cámara Penal, Alberto Piedrabuena, Carlos Norry y Pedro Roldán Vázquez.

Una versión
El hecho ocurrió la madrugada del 26 de marzo de 2006. Alfredo y un amigo, Damián González, iban en la caja del camión Mercedes Benz cargado con mandarinas que conducía el puestero. En la cabina también viajaban el hijo menor de la víctima, Ariel El Khalil, y su yerno, Jorge David Flores. "Cerca de las 2, cuando íbamos por avenida Soldati y Cuba apareció un patrullero que nos hizo juego de luces. El chofer de ese auto sacó una linterna y empezó a alumbrar a mi papá, así que él frenó el camión", contó Alfredo. Tras esto, señaló que Díaz y Sánchez se acercaron al Mercedes Benz y comenzaron a hablar con su padre. "Después escuché que ?El Coquero? le decía a mi hermano: ?¿Así que querés saber de qué comisaría somos? Bueno, somos de la 11ª, y para allá vamos todos?", dijo Alfredo. Y agregó que en la comisaría, Ariel le comentó que le habían pedido una coima de $ 50 al puestero porque no tenía carnet y estaba conduciendo un vehículo de carga. "Después salió un policía y nos preguntó quiénes éramos los que íbamos en la caja. Damián y yo nos acercamos y entramos a la comisaría. Ahí, por una ventana, vi a mi papá de espaldas; a su izquierda estaba Sánchez y de frente, parado, estaba Díaz", expresó. Cuando le consultaron si el ex oficial Leguizamón estaba allí, respondió: "la primera vez que lo vi fue en este juicio".

Alfredo dijo que trató de entrar a la oficina donde estaban interrogando a su padre. "Abrí la puerta, me dijeron que no podía pasar y la dejé entreabierta", indicó. Desde la guardia, añadió, escuchó que su padre decía en voz alta: "no le voy a dar nada, amigo; haga lo que se le dé la gana". "Después sentí un golpe y que se corrían sillas. En el acto entré a la oficina y vi a mi papá en el piso. Sánchez estaba en posición de ataque", aseveró.

Cuatro ex compañeros
Luego de Alfredo El Khalil declararon cuatro policías que trabajaron en la seccional 11ª cuando se produjo el hecho. El agente Segura fue quien acaparó toda la atención. "Yo estaba en la guardia hablando con un compañero. De pronto, miré hacia la oficina del sumariante y vi que el señor El Khalil se desplomaba", expresó. Cuando le pidieron que describiera la escena, el policía dijo que el puestero había caído directamente hacia su derecha. "Después dio la cabeza contra el zócalo", añadió.

Su versión no coincide con la que dio Leguizamón, quien afirmó que el puestero había golpeado la nariz contra el escritorio para recién entonces caer hacia la derecha. Incluso, Segura sembró más dudas cuando describió las heridas que había sufrido la víctima. "Lo único que le vi fue sangre cerca de la oreja izquierda", dijo. Además, fue el primero que describió a Eduardo Alejandro Raffo, el hombre que supuestamente estaba en la seccional cuando ocurrió todo para hacer una denuncia. "Era petiso, de 1,60 metro y ojos claros", dijo, luego de una pregunta de la fiscala de Cámara, Marta Jerez de Rivadeneira.

Recta final
La causa El Khalil entró en la recta final. Las audiencias se reanudarán mañana con la declaración de los últimos testigos: el policía Francisco Trejo y González, ex empleado del puestero. Este aún no fue encontrado, y es considerado un testigo clave tanto por el representante de la querella, Carlos Caramuti, como por los defensores, Cergio Morfil, Guillermo Sokolic, Ricardo Scheuermann y Carlos Picón.

Así, pareciera ser que todas las cartas están sobre la mesa. El lunes, los protagonistas jugarán la última mano: los abogados y la fiscala realizarán los alegatos y los acusados podrán decir sus últimas palabras antes de la sentencia. Y, por cómo están las cosas, es imposible vislumbrar qué dictaminarán los jueces.

Tamaño texto
Comentarios
Comentarios