Tambalea el pacto militar entre Bogotá y EEUU
Santos afronta la disyuntiva de convalidar el tratado o cambiar puntos polémicos, para no afectar la recompuesta relación con Venezuela. El acuerdo que impulsó Uribe debe pasar por el Congreso, dada su característica de tratado internacional. Difícil situación para el mandatario que asumió hace 12 días.
19 Agosto 2010 Seguir en 
BOGOTA.- El presidente Juan Manuel Santos tendrá que rendir cuentas al Congreso y quizás renegociar con Estados Unidos el acuerdo militar que permitía el uso de siete bases en su territorio, que la Justicia declaró inválido por no haber sido sometido al Legislativo. Según la Corte Constitucional, el acuerdo que hace un año levantó una fuerte polémica en la región tiene en realidad características de tratado internacional, y por ello requiere de la aprobación parlamentaria, paso que el anterior gobierno de Alvaro Uribe había eludido.
Santos, que asumió hace 12 días, declaró que acata el fallo y que estudiará detalladamente la decisión, pero hasta ahora ha sido prudente en anunciar qué pasos tomará. En tanto, Washington afirmó que mantendrá su "cercana cooperación" con Colombia y que espera que Bogotá tome los pasos apropiados para asegurar que se pueda preservar el acuerdo.
El pacto, en cuya negociación participó el propio Santos como ministro de la Defensa, permitía el uso por parte de Estados Unidos de siete guarniciones militares colombianas para sus actividades antidrogas y antiterroristas, con la autorización de la presencia de un máximo de 800 militares y 600 contratistas civiles, amparados por inmunidad penal. El texto fue suscripto en octubre de 2009 por las cancillerías de ambos países, pero no fue ratificado a nivel parlamentario por ninguno de los dos países. "La verdad es que el fallo no tiene un impacto directo. El número de efectivos estadounidenses que coopera con la fuerza pública en Colombia está circunscripto a acuerdos anteriores en vigencia, y el acuerdo que de 2009 no se había implementado hasta el momento", dijo el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras. Desde que se firmó el pacto en 2009, el número de militares y contratistas estadounidenses no ha pasado de 300, según Bogotá.
Dilema
Según politólogos, la decisión plantea a Santos una situación complicada. El está comprometido con ese acuerdo, era ministro de la Defensa entonces y fue quien lo hizo público. Pero insistir en su aprobación puede crearle dificultades en la relación con Venezuela, que en rechazo a ese convenio había congelado sus relaciones con Bogotá. "Santos tiene que reunir a su bancada parlamentaria (mayoritaria) para obtener un acuerdo político y a la vez acercarse a Hugo Chávez", dijo un analista. Pero la decisión de la Corte abre ahora el debate sobre la conveniencia de ese acuerdo e incluso la posibilidad de modificar algunos de sus puntos más polémicos. Según el diputado Iván Cepeda, del izquierdista Polo Democrático (oposición), Santos se tomará un tiempo para evaluar si envía o no el tema al debate. "El Congreso es de mayoría oficialista, pero el Presidente hará algunas consideraciones, especialmente luego de restaurar las relaciones con Venezuela", dijo.
Santos y Chávez reanudaron las relaciones diplomáticas bilaterales hace nueve días. El mandatario venezolano reconoció luego que Colombia puede suscribir acuerdos con cualquier país del mundo, pero sin que ello afecte la soberanía del vecino ni se convierta en amenaza, como considera el venezolano la presencia militar estadounidense cerca de su país.
El fallo se produjo a raíz de una demanda interpuesta por una organización defensora de los derechos humanos que considera que el acuerdo era ilegal no sólo por la falta de ratificación parlamentaria sino por la presencia de militares extranjeros en el país. (DPA)
Santos, que asumió hace 12 días, declaró que acata el fallo y que estudiará detalladamente la decisión, pero hasta ahora ha sido prudente en anunciar qué pasos tomará. En tanto, Washington afirmó que mantendrá su "cercana cooperación" con Colombia y que espera que Bogotá tome los pasos apropiados para asegurar que se pueda preservar el acuerdo.
El pacto, en cuya negociación participó el propio Santos como ministro de la Defensa, permitía el uso por parte de Estados Unidos de siete guarniciones militares colombianas para sus actividades antidrogas y antiterroristas, con la autorización de la presencia de un máximo de 800 militares y 600 contratistas civiles, amparados por inmunidad penal. El texto fue suscripto en octubre de 2009 por las cancillerías de ambos países, pero no fue ratificado a nivel parlamentario por ninguno de los dos países. "La verdad es que el fallo no tiene un impacto directo. El número de efectivos estadounidenses que coopera con la fuerza pública en Colombia está circunscripto a acuerdos anteriores en vigencia, y el acuerdo que de 2009 no se había implementado hasta el momento", dijo el ministro del Interior, Germán Vargas Lleras. Desde que se firmó el pacto en 2009, el número de militares y contratistas estadounidenses no ha pasado de 300, según Bogotá.
Dilema
Según politólogos, la decisión plantea a Santos una situación complicada. El está comprometido con ese acuerdo, era ministro de la Defensa entonces y fue quien lo hizo público. Pero insistir en su aprobación puede crearle dificultades en la relación con Venezuela, que en rechazo a ese convenio había congelado sus relaciones con Bogotá. "Santos tiene que reunir a su bancada parlamentaria (mayoritaria) para obtener un acuerdo político y a la vez acercarse a Hugo Chávez", dijo un analista. Pero la decisión de la Corte abre ahora el debate sobre la conveniencia de ese acuerdo e incluso la posibilidad de modificar algunos de sus puntos más polémicos. Según el diputado Iván Cepeda, del izquierdista Polo Democrático (oposición), Santos se tomará un tiempo para evaluar si envía o no el tema al debate. "El Congreso es de mayoría oficialista, pero el Presidente hará algunas consideraciones, especialmente luego de restaurar las relaciones con Venezuela", dijo.
Santos y Chávez reanudaron las relaciones diplomáticas bilaterales hace nueve días. El mandatario venezolano reconoció luego que Colombia puede suscribir acuerdos con cualquier país del mundo, pero sin que ello afecte la soberanía del vecino ni se convierta en amenaza, como considera el venezolano la presencia militar estadounidense cerca de su país.
El fallo se produjo a raíz de una demanda interpuesta por una organización defensora de los derechos humanos que considera que el acuerdo era ilegal no sólo por la falta de ratificación parlamentaria sino por la presencia de militares extranjeros en el país. (DPA)
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