17 Agosto 2010 Seguir en 
COPIAPO- Una roca de 700.000 toneladas impidió que los equipos de rescate tomaran contacto ayer con 33 mineros atrapados en un yacimiento cuprífero del desierto de Atacama, sembrando el pesimismo entre los allegados. "No veo ningún avance", dijo una mujer en las afueras del yacimiento, después de que el gobierno admitió que será imposible contactar a los mineros en los próximos días.
El presidente Sebastián Piñera, desde el sur del país, insistió en que se está haciendo todo lo que es humanamente posible para hacer contacto con ellos y llevarles consuelo. Sin embargo, 11 días después del derrumbe en la mina San José, el panorama es desolador. Los equipos de rescate se toparon con la roca, que tapa la vía más rápida de acceso al lugar donde supuestamente están los obreros.
El rescate, que podría tardar meses, comenzará a ser más factible una vez que los equipos de salvamento logren ingresar las primeras sondas al refugio. Una vez ingresados los tubos, lo que puede ocurrir esta semana, será posible determinar si los mineros están en ese lugar y aún con vida, unos 700 metros bajo tierra. A través de las sondas abastecerán agua y víveres, a la espera de un posterior rescate, dificultado por la falla geológica que presenta la mina. Todos los equipos policiales y sanitarios de la aledaña ciudad de Copiapó están listos para el momento del rescate. (DPA)
El presidente Sebastián Piñera, desde el sur del país, insistió en que se está haciendo todo lo que es humanamente posible para hacer contacto con ellos y llevarles consuelo. Sin embargo, 11 días después del derrumbe en la mina San José, el panorama es desolador. Los equipos de rescate se toparon con la roca, que tapa la vía más rápida de acceso al lugar donde supuestamente están los obreros.
El rescate, que podría tardar meses, comenzará a ser más factible una vez que los equipos de salvamento logren ingresar las primeras sondas al refugio. Una vez ingresados los tubos, lo que puede ocurrir esta semana, será posible determinar si los mineros están en ese lugar y aún con vida, unos 700 metros bajo tierra. A través de las sondas abastecerán agua y víveres, a la espera de un posterior rescate, dificultado por la falla geológica que presenta la mina. Todos los equipos policiales y sanitarios de la aledaña ciudad de Copiapó están listos para el momento del rescate. (DPA)







