"No encontramos la claridad necesaria"

Hrabina dijo que el equipo contó con chances en las que sólo faltó empujar la pelota al arco.

PELOTAZOS. Satanás apuntó y se apresta a disparar; la pelota cruzará toda la cancha; este método fue mejor utilizado por los correntinos para llegar con rapidez al área de los decanos.
PELOTAZOS. "Satanás" apuntó y se apresta a disparar; la pelota cruzará toda la cancha; este método fue mejor utilizado por los correntinos para llegar con rapidez al área de los "decanos".
16 Agosto 2010
CORRIENTES (De nuestro enviado especial, Leo Noli).- Era sabido. Jugar en un campo tan pequeño podía tener sus riesgos. Enrique Hrabina lo sabía y por eso trabajó durante la semana previa al cotejo contra los correntinos en ese aspecto.
Al ser tan corto el escenario, los pelotazos de área a área no fueron un imposible, sino una realidad. Y ahí estuvo la primera clave del triunfo de Boca Unidos. Aldo Visconti fue la cabeza a buscar desde atrás, siempre.
Y si no se salía por arriba, se recurría a cruzar el medio y soltar la pelota en diagonal hacia los pies de Antonio Medina, el hombre con el vértigo necesario para romper las piernas de los zagueros "decanos". Boca Unidos atacaba de derecha a izquierda. En otras palabras: los rivales superaban a Cristian Tavio -de floja tarea-, cruzaban para el carril de Medina y de ahí... que el petiso se las arregle.
"Ellos generaron las mejores situaciones. Después emparejamos e, incluso, empezamos mejor el segundo tiempo. Contamos con ocasiones en las que sólo faltó empujar la pelota; pero no pudimos", admitió el entrenador de los "decanos". "Para colmo, el gol de ellos llegó de una jugada desgraciada. No pudimos despejar bien y nos marcaron? El equipo no encontró la claridad necesaria para emparejar el resultado", explicó, sin intentar buscar algún justificativo por una derrota que, por el contrario, asumió como debe ser: de cara a la realidad.

Errores por goles

Hrabina remarcó, además, que cuando se manifiestan errores en el equipo estos se pagan con goles de los rivales. Y tiene razón. Por momentos, Atlético pecó y sus fallas se convirtieron en un dolor de cabeza. En esos casos nada que ver el sistema de uno y otro, pero sí las individualidades.
De mitad de cancha hacia adelante, el equipo visitante ganó en nombres, aunque esto no se plasmó en el resultado. En el medio, lo mismo. En definitiva, Boca Unidos ganó porque supo hacer de los bloopers del contrario una vía de escape a sus propias limitaciones y falencias -bien tapadas por Nereo Fernández- y, a veces, debido a la suerte misma. Algo que el "decano" extrañó horrores ayer.

"Cuando los encuentros se dan de esta forma, tan parejos, el que hace el gol maneja el partido. Justamente perdimos porque nunca supimos cómo revertir el resultado adverso. No se pudo dar."

"Nos acercamos a su arco, pero sin la claridad como para lastimar. Obvio que el resultado duele; nunca quiero perder. Hay que trabajar tranquilos y dejar que los muchachos se sigan conociendo". (Enrique Hrabina,
técnico de Atletico)

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