Incidentes y condenas

IMPACTANTE. Genta fue golpeado brutalmente en la comisaría de Bella Vista por un preso.
IMPACTANTE. Genta fue golpeado brutalmente en la comisaría de Bella Vista por un preso.
16 Agosto 2010
Confuso episodio en Villa 9 de Julio.- Hace nueve días, mientras agentes de Patrulla Motorizaba realizaban un operativo en calle Martín Berho al 1.000, Johana Carolina Agüero, de 19 años, salió a la vereda a ver qué ocurría, según el informe oficial. Al parecer, en medio de la pugna, a uno de los policías se le escapó un disparo de su escopeta, y las postas de goma dieron en el estómago, en el rostro y en otras partes del cuerpo de la joven. La causa está en manos de la fiscala Teresita Marnero, caratulada como apremios ilegales.

Versiones cruzadas sobre una golpiza.- La primera semana de julio, un estudiante de 21 años fue arrestado en la plaza Independencia por agentes de Patrulla Urbana. Según el informe, tenía cocaína y marihuana en su poder. Al día siguiente, el muchacho tenía varias lesiones. En una denuncia que llegó a manos del fiscal Guillermo Herrera, se señalaba que otros presos lo habían golpeado cuando estaba en el calabozo. Pero la madre del joven afirmó que habían sido los policías quienes le pegaron a su hijo, aunque no realizó oficialmente la denuncia.

Siete uniformados en la mira.- En junio, llegó a manos de la fiscala María de las Mercedes Carrizo una filmación sobre un violento episodio producido en un calabozo de Bella Vista. A principios de año, Alexis Genta estaba detenido en esa comisaría -la fiscala sospecha que ilegítimamente-, cuando comenzó a ser golpeado por otro preso. Otra persona filmó el incidente. En la causa están imputados siete policías y el hombre que le pegó al muchacho.

Confirmación de un fallo.- En febrero, la Corte Suprema de Justicia ratificó el fallo de la sala I de la Cámara Penal, en el que se condenó a tres policías de Ranchillos que estaban acusados de haber torturado a un joven en marzo de 2001. Raúl Francisco García había sufrido lesiones en el rostro y en otra parte del cuerpo. "La mandíbula todavía me hace ruido", le dijo la víctima a LA GACETA en aquella ocasión. Los agentes Néstor Alderete y Héctor Avila fueron condenados a nueve años de prisión, y Hugo Reguera a ocho. Además, se los inhabilitó absoluta y permanentemente para ejercer cargos públicos.

Caos en una alcaldía.- El 18 de octubre, un grupo de presos que estaba alojado en la alcaldía de la Dirección General de Investigaciones protagonizó una serie de incidentes. Muchos de los 29 detenidos debían estar en la cárcel, pero desde la penitenciaría le solicitaron a la Policía que dilaten el traslado porque no había cupo. Uno de los internos, identificado oficialmente como Diego Hernán Espinosa, gritó esa noche que otros detenidos querían matarlo. Luego, quemó un colchón y desató un caos en la alcaldía, situada en calle Junín al 800. Desde entonces, por orden del Ministro Fiscal, Luis de Mitri, las fiscalías de Instrucción de turno están obligadas a inspeccionar los lugares de detención.

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