Caos que no se organiza

Impasibles, los inspectores observaron el desorden en el tránsito céntrico sin hacer nada.

08 Mayo 2003
Todos los que en la mañana de ayer debían realizar diligencias en la zona céntrica de esta capital, pueden dar testimonio del caos indescriptible que rodeaba al tránsito. Los vehículos avanzaban a contramano por las calles 24 de Septiembre y Crisóstomo Alvarez; los colectivos intentaban dar marcha atrás; los peatones trataban de cruzar entre las motocicletas que zigzagueaban, etcétera. En síntesis, un cuadro de desorden como pocas veces se ha debido soportar en estos últimos tiempos.
Y en medio de semejante panorama, llamaba enormemente la atención que no actuaran ni los inspectores municipales, ni personal de la Policía, para dar alguna forma de organización al desborde errático de la circulación. En las bocacalles, los conductores debían arreglárselas como pudieran, sin que estuviese presente autoridad alguna para indicar la manera de salir del nudo.
Nos parece que tanto el Gobierno de la Provincia como la Municipalidad, en estas emergencias, debieran arrimar ese aporte concreto en contra del caos en el tránsito. Esta ciudad -cabe recordarlo- no es un pueblito de la campaña sino que cuenta con más de medio millón de habitantes.

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