Es alarmante ver y comprobar cómo los aún niños y adolescentes consumen bebidas alcohólicas. Da pena ver cómo en las cenas de egresados, cumpleaños, reuniones, etc. estos, ya sean varones o mujeres, toman hasta quedar dementes. ¿Quiénes tienen la culpa? En una cena que tuvo lugar en un importante hotel de esta ciudad, un grupo de padres pidió que no se siguiera sirviendo bebidas alcohólicas a los menores de edad, ya que algunos estaban bastante ebrios y la respuesta fue: "no lo podemos hacer. Ya está establecida la canilla libre". Es decir que no les importó un bledo lo que un grupo de padres pedía. Es más importante cumplir con lo pactado: la canilla libre antes que el bienestar de los niños, adolescentes y jóvenes.
Leonarda Pinna
leonardapinna@yahoo.com.ar
GOBERNABILIDAD
Pasadas las elecciones, es posible observar algunos comentarios dudosos y con aviesas intenciones por parte de periodistas que hacen previsiones sobre los resultados del ballottage. Dentro de esta especie, debemos destacar algunos artículos de la prensa escrita, cuyos contenidos apuntan a meter miedo en la ciudadanía, insinuando que la gobernabilidad peligrará según los resultados. Esta forma de vaticinar nuestro futuro es extorsionadora, intimidatoria y doblemente capciosa ya que, lejos de basarse en argumentos legítimos y coherentes, constituyen una verdadera falacia. Porque es fácil observar que si admitimos como argumento válido aquello de que la gobernabilidad es un asunto independiente y divorciado de los resultados electorales, con ello estaríamos invalidando el triunfo del candidato más votado. Pero aún más peligrosa sería la inmediata conclusión de que el acto electoral y, por ende, todo el sistema que lo soporta, carecen de sentido y son totalmente inútiles. Debo aclarar enfáticamente que de ninguna manera estoy defendiendo este sistema anacrónico, viciado y que carece de los mínimos requisitos para un funcionamiento inteligente. Pero aceptado que fue, no puede ser cuestionado a posteriori; y mucho menos los resultados de los comicios que, en definitiva, son el objetivo mismo de semejante engendro.
Humberto Hugo D?Andrea
Hugodan@Infovia.com.ar
LA VIOLENCIA
Cada vez son más las personas que sufren hoy en día la violencia en las calles, negocios, boliches y hasta incluso en sus hogares. Algunas veces, veo en la tele o en el diario a niños a los que los golpean, maltratan y agreden sus padres. Ellos llegan a los hospitales con graves problemas de salud. En los boliches, patovicas golpean a las personas que allí se encuentran -la mayoría, jóvenes y adolescentes- y las dejan tiradas en la calle. En los negocios, cuando asaltan, y los dueños del negocio se niegan a darles lo que piden, los golpean ferozmente. Algunas veces ni siquiera se niegan y lo mismo los golpean. En los hogares, mayormente a la noche, asaltan y golpean a la gente; algunas veces la matan sólo por sacarle algo de valor. En las calles, los niños pobres piden y, si llegan a sus hogares con las manos vacías, sus padres los golpean con palos. Otro ejemplo de la violencia en las calles se da cuando delincuentes matan a la gente sólo para sacarle dos pesos. Mucha gente muere todos los días por la violencia. Sugiero que las autoridades deberían hacer algo al respecto para que haya menos violencia y para que ellos tomen conciencia.
María Florencia Stesina
Mendoza 3.485
S. M. de Tucumán
DISCAPACITADOS (I)
No resulta alentador el comportamiento de representantes del pueblo cuando creen que sus expresiones verbales no pueden ser ofensivas por ocupar un cargo público. En tiempos en que todos acostumbramos romper promesas, palabras y discursos sin sentido, estos se olvidan de que, como ciudadanos, no somos indiferentes ante realidades de este tipo. Por ejemplo, cuando en sesión del Concejo Deliberante capitalino, una "representante del pueblo" vertió expresiones agraviantes no sólo hacia quienes sufren alguna discapacidad, sino para toda una comunidad que no siente ni piensa como la edil en cuestión. Amor y entrega les faltan a nuestros gobernantes porque cuando se les golpea las puertas para pedir una ayuda, no están... pero sí para agraviar e ignorar, como lo señala elocuentemente la columnista Nora Lía en "Miradas" (4/5). Todos los que, como yo, tuvimos la posibilidad de aprender lecciones para descubrir que también sufrimos de discapacidades, sentimos misericordia por quienes desconocen el valor de estas personas. Tucumán no está en silencio. Estas cosas no pasan inadvertidas.
Sandra Suasnábar
Pje. Tambor de Tacuarí 1.282
S. M. de Tucumán
DISCAPACITADOS (II)
Nosotros, ciudadanos comunes, pero sobre todo ciudadanos con valores humanos esenciales como la solidaridad, expresamos nuestra indignación ante los que cruelmente se refirieron a la discapacidad no sólo como un hecho que pudiera estar alejado del destino de cada uno, sino además como si esta fuera una elección que el ser humano pudiera hacer en el transcurso de su vida. Cómo pretender luchar contra la guerra si, a veces, sin estar en esta, usamos en nuestros dichos armas que mutilan el alma y producen un dolor más grande que el que puede causar una mutilación física. Si la palabra discapacidad significa insuficiencia física o psicológica que impide o dificulta el desenvolvimiento normal de la persona que lo padece, aquellos que en la sesión del Concejo se divirtieron con ese significado, creo que la insuficiencia que padecen quienes se consideran capaces en sus funciones, es la del alma, que nos diferencia del resto de las criaturas, gracias a nuestra capacidad de razonar, amar y respetar a nuestros semejantes.
María Rosa Concilio
Lola Mora y Salas y Valdés s/n
S. M. de Tucumán
PARTICIPACION
Triste destino el del pueblo argentino. Una y otra vez estamos condenados a votar por el gobernante "menos malo". Nunca por el que sentimos que realmente es el mejor para conducirnos hacia una sociedad más desarrollada y humana. Lo grave es que esto sucede por causa nuestra. Irracionalmente pretendemos recibir gratuitamente sin dar nada en cambio. No queremos ver, oír ni hacer nada para corregir lo malo que hay en la comunidad. Mucho menos pensar una solución con nuestro protagonismo. Votamos motivados por intereses egoístas o engañados por cantos y encuestas de hechiceros, y así nos va. El político venal actúa con diligencia, promete, miente y compra sus campañas de publicidad, sabiendo que luego recuperará los gastos con sus negocios. Sólo cambiaremos nuestra suerte cuando aprendamos a comprometernos participando sin temor. Para darnos su mensaje, a Cristo no le importó recoger en sus pies el polvo del camino. Les pido a mis comprovincianos que, siguiendo este ejemplo, caminemos todos juntos por un Tucumán mejor.
Raúl S. J. Giménez Lascano
fococivico@hotmail.comBEBIDAS ALCOHOLICAS
Es alarmante ver y comprobar cómo los aún niños y adolescentes consumen bebidas alcohólicas. Da pena ver cómo en las cenas de egresados, cumpleaños, reuniones, etc. estos, ya sean varones o mujeres, toman hasta quedar dementes. ¿Quiénes tienen la culpa? En una cena que tuvo lugar en un importante hotel de esta ciudad, un grupo de padres pidió que no se siguiera sirviendo bebidas alcohólicas a los menores de edad, ya que algunos estaban bastante ebrios y la respuesta fue: "no lo podemos hacer. Ya está establecida la canilla libre". Es decir que no les importó un bledo lo que un grupo de padres pedía. Es más importante cumplir con lo pactado: la canilla libre antes que el bienestar de los niños, adolescentes y jóvenes.
Leonarda Pinna
leonardapinna@yahoo.com.ar
GOBERNABILIDAD
Pasadas las elecciones, es posible observar algunos comentarios dudosos y con aviesas intenciones por parte de periodistas que hacen previsiones sobre los resultados del ballottage. Dentro de esta especie, debemos destacar algunos artículos de la prensa escrita, cuyos contenidos apuntan a meter miedo en la ciudadanía, insinuando que la gobernabilidad peligrará según los resultados. Esta forma de vaticinar nuestro futuro es extorsionadora, intimidatoria y doblemente capciosa ya que, lejos de basarse en argumentos legítimos y coherentes, constituyen una verdadera falacia. Porque es fácil observar que si admitimos como argumento válido aquello de que la gobernabilidad es un asunto independiente y divorciado de los resultados electorales, con ello estaríamos invalidando el triunfo del candidato más votado. Pero aún más peligrosa sería la inmediata conclusión de que el acto electoral y, por ende, todo el sistema que lo soporta, carecen de sentido y son totalmente inútiles. Debo aclarar enfáticamente que de ninguna manera estoy defendiendo este sistema anacrónico, viciado y que carece de los mínimos requisitos para un funcionamiento inteligente. Pero aceptado que fue, no puede ser cuestionado a posteriori; y mucho menos los resultados de los comicios que, en definitiva, son el objetivo mismo de semejante engendro.
Humberto Hugo D?Andrea
Hugodan@Infovia.com.ar
LA VIOLENCIA
Cada vez son más las personas que sufren hoy en día la violencia en las calles, negocios, boliches y hasta incluso en sus hogares. Algunas veces, veo en la tele o en el diario a niños a los que los golpean, maltratan y agreden sus padres. Ellos llegan a los hospitales con graves problemas de salud. En los boliches, patovicas golpean a las personas que allí se encuentran -la mayoría, jóvenes y adolescentes- y las dejan tiradas en la calle. En los negocios, cuando asaltan, y los dueños del negocio se niegan a darles lo que piden, los golpean ferozmente. Algunas veces ni siquiera se niegan y lo mismo los golpean. En los hogares, mayormente a la noche, asaltan y golpean a la gente; algunas veces la matan sólo por sacarle algo de valor. En las calles, los niños pobres piden y, si llegan a sus hogares con las manos vacías, sus padres los golpean con palos. Otro ejemplo de la violencia en las calles se da cuando delincuentes matan a la gente sólo para sacarle dos pesos. Mucha gente muere todos los días por la violencia. Sugiero que las autoridades deberían hacer algo al respecto para que haya menos violencia y para que ellos tomen conciencia.
María Florencia Stesina
Mendoza 3.485
S. M. de Tucumán
DISCAPACITADOS (I)
No resulta alentador el comportamiento de representantes del pueblo cuando creen que sus expresiones verbales no pueden ser ofensivas por ocupar un cargo público. En tiempos en que todos acostumbramos romper promesas, palabras y discursos sin sentido, estos se olvidan de que, como ciudadanos, no somos indiferentes ante realidades de este tipo. Por ejemplo, cuando en sesión del Concejo Deliberante capitalino, una "representante del pueblo" vertió expresiones agraviantes no sólo hacia quienes sufren alguna discapacidad, sino para toda una comunidad que no siente ni piensa como la edil en cuestión. Amor y entrega les faltan a nuestros gobernantes porque cuando se les golpea las puertas para pedir una ayuda, no están... pero sí para agraviar e ignorar, como lo señala elocuentemente la columnista Nora Lía en "Miradas" (4/5). Todos los que, como yo, tuvimos la posibilidad de aprender lecciones para descubrir que también sufrimos de discapacidades, sentimos misericordia por quienes desconocen el valor de estas personas. Tucumán no está en silencio. Estas cosas no pasan inadvertidas.
Sandra Suasnábar
Pje. Tambor de Tacuarí 1.282
S. M. de Tucumán
DISCAPACITADOS (II)
Nosotros, ciudadanos comunes, pero sobre todo ciudadanos con valores humanos esenciales como la solidaridad, expresamos nuestra indignación ante los que cruelmente se refirieron a la discapacidad no sólo como un hecho que pudiera estar alejado del destino de cada uno, sino además como si esta fuera una elección que el ser humano pudiera hacer en el transcurso de su vida. Cómo pretender luchar contra la guerra si, a veces, sin estar en esta, usamos en nuestros dichos armas que mutilan el alma y producen un dolor más grande que el que puede causar una mutilación física. Si la palabra discapacidad significa insuficiencia física o psicológica que impide o dificulta el desenvolvimiento normal de la persona que lo padece, aquellos que en la sesión del Concejo se divirtieron con ese significado, creo que la insuficiencia que padecen quienes se consideran capaces en sus funciones, es la del alma, que nos diferencia del resto de las criaturas, gracias a nuestra capacidad de razonar, amar y respetar a nuestros semejantes.
María Rosa Concilio
Lola Mora y Salas y Valdés s/n
S. M. de Tucumán
PARTICIPACION
Triste destino el del pueblo argentino. Una y otra vez estamos condenados a votar por el gobernante "menos malo". Nunca por el que sentimos que realmente es el mejor para conducirnos hacia una sociedad más desarrollada y humana. Lo grave es que esto sucede por causa nuestra. Irracionalmente pretendemos recibir gratuitamente sin dar nada en cambio. No queremos ver, oír ni hacer nada para corregir lo malo que hay en la comunidad. Mucho menos pensar una solución con nuestro protagonismo. Votamos motivados por intereses egoístas o engañados por cantos y encuestas de hechiceros, y así nos va. El político venal actúa con diligencia, promete, miente y compra sus campañas de publicidad, sabiendo que luego recuperará los gastos con sus negocios. Sólo cambiaremos nuestra suerte cuando aprendamos a comprometernos participando sin temor. Para darnos su mensaje, a Cristo no le importó recoger en sus pies el polvo del camino. Les pido a mis comprovincianos que, siguiendo este ejemplo, caminemos todos juntos por un Tucumán mejor.
Raúl S. J. Giménez Lascano
fococivico@hotmail.com







