06 Mayo 2003 Seguir en 
BUENOS AIRES.- El silencio proselitista de Néstor Kirchner y la confirmación de que Eduardo Duhalde se ausentará del país con su esposa por largo tiempo son referencias fundamentales de que el candidato oficialista está maniobrando para enfrentar la generalizada interpretación sobre un sometimiento suyo al gran padrino bonaerense. En este último aspecto, el comienzo de la semana estuvo sobrecargado por la aparición de Carlos Menem, quien abundó en aquella supeditación de su rival. Al eclipse transitorio del beneficiario neto de las encuestas, se ha sumado por otra parte la insistente interpretación de sus voceros y colaboradores, quienes preanuncian un corrimiento hacia el centro político. En ese sentido están señalando que esta semana tendrá una aparición más frecuente junto a Kirchner el ministro de Economía, Roberto Lavagna, símbolo de moderación y continuidad negociadora con el vilipendiado Fondo Monetario, al que hace algún tiempo castigaba el discurso del eventual presidente. El antimenemismo entre el electorado es más fuerte que la capacidad de captación de nuevos votos del gobernador de Santa Cruz, y ello se advierte en la gran mayoría de los análisis que difunden los medios, así como en el reiterativo discurso del propio Menem.
Más que Duhalde
La vigilancia de Lavagna sobre la estrategia de Kirchner seguramente es mayor que la ejercida por Duhalde, y preocupa más al candidato oficialista, pues el ministro podría desistir de quedarse para el futuro, si el rumbo económico que protagoniza en el actual gobierno es modificado. Esa dirección está marcada por sus negociaciones con el Fondo Monetario y los tres o cuatro proyectos fundamentales que, orientados por el ministro, esperan sanción en el Congreso. Por otra parte, Lavagna está exhibiendo como un triunfo personal -al que debe agregarse la colaboración del Banco Central- la satisfacción de la misión del FMI por el resultado fiscal en el primer trimestre del acuerdo suscripto con alcance limitado hasta agosto. El ministro de Economía, para mayor precisión sobre su estilo de conducción, debe ser observado como un controlador más severo que el que no pocos comentarios suponen en Duhalde.
Identidades
Kirchner llegará al despacho del presidente Lula esta semana, a muy pocos días de que el Fondo Monetario le haya dado a éste otro espaldarazo de confianza asignándole la primera cuota de diez mil millones de dólares, del ?stand by? suscripto por su antecesor Fernando Cardoso. Ese clima de ?adecuación a la realidad? -expresión del titular del FMI, Horts Köhler- que se respira en Brasilia, le permitirá al candidato argentino florearse con el ejemplo de su anfitrión que asumió en sus discursos más retóricos. A su regreso a Buenos Aires, tras otra visita a Chile, donde la socialdemocracia europea parece haber echado sus raíces, Kirchner iniciará una serie de reuniones con los factores empresariales, los que seguramente se sentirán muy satisfechos por sus adhesiones a las políticas de los presidentes Lula y Lagos. (De nuestra Sucursal)
Más que Duhalde
La vigilancia de Lavagna sobre la estrategia de Kirchner seguramente es mayor que la ejercida por Duhalde, y preocupa más al candidato oficialista, pues el ministro podría desistir de quedarse para el futuro, si el rumbo económico que protagoniza en el actual gobierno es modificado. Esa dirección está marcada por sus negociaciones con el Fondo Monetario y los tres o cuatro proyectos fundamentales que, orientados por el ministro, esperan sanción en el Congreso. Por otra parte, Lavagna está exhibiendo como un triunfo personal -al que debe agregarse la colaboración del Banco Central- la satisfacción de la misión del FMI por el resultado fiscal en el primer trimestre del acuerdo suscripto con alcance limitado hasta agosto. El ministro de Economía, para mayor precisión sobre su estilo de conducción, debe ser observado como un controlador más severo que el que no pocos comentarios suponen en Duhalde.
Identidades
Kirchner llegará al despacho del presidente Lula esta semana, a muy pocos días de que el Fondo Monetario le haya dado a éste otro espaldarazo de confianza asignándole la primera cuota de diez mil millones de dólares, del ?stand by? suscripto por su antecesor Fernando Cardoso. Ese clima de ?adecuación a la realidad? -expresión del titular del FMI, Horts Köhler- que se respira en Brasilia, le permitirá al candidato argentino florearse con el ejemplo de su anfitrión que asumió en sus discursos más retóricos. A su regreso a Buenos Aires, tras otra visita a Chile, donde la socialdemocracia europea parece haber echado sus raíces, Kirchner iniciará una serie de reuniones con los factores empresariales, los que seguramente se sentirán muy satisfechos por sus adhesiones a las políticas de los presidentes Lula y Lagos. (De nuestra Sucursal)







