Tras la tragedia, anuncian que nunca más se realizará la fiesta Love Parade

La Policía alemana ya identificó a las 19 víctimas, de las cuales ocho son extranjeras.

EL LUGAR DEL HORROR. Familiares de las víctimas rinden un homenaje en el acceso al túnel de la tragedia.
EL LUGAR DEL HORROR. Familiares de las víctimas rinden un homenaje en el acceso al túnel de la tragedia.
26 Julio 2010
DUISBURGO, Alemania.- "Vi gente muerta en el túnel y a otras personas vivas pero inconscientes desparramadas por el piso. Algunas lloraban". Anneke Kuypers, una chica neozelandesa de 18 años, siente que el sábado hizo una visita fugaz al infierno. Seguramente, lo que vivió en el Love Parade la dejará marcada para toda la vida. Ella fue testigo de la muerte de 19 personas en un confuso episodio ocurrido durante la multitudinaria fiesta de música electrónica. Como consecuencia de este terrible hecho, sus organizadores anunciaron que nunca más se realizará el encuentro.

Ayer, Alemania vivió un día negro. La policía ya logró identificar a las 19 víctimas (todas de entre 18 y 38 años). De ellas, 11 eran alemanas, dos españolas y una italiana. El resto venía de Holanda, Australia, China y Bosnia. Los jóvenes murieron golpeados, pisoteados y asfixiados en un túnel de 200 metros de largo por 20 de ancho. La tragedia se produjo durante una avalancha cuyo origen aún no está claro (se sospecha que comenzó cuando una multitud intentó entrar y otra, salir). Hasta ayer se habían contado 512 heridos. Se calcula que a la fiesta habían asistido 1,4 millón de personas.

La canciller Angela Merkel ordenó una investigación y Rainer Schaller, a cargo de la organización, afirmó: "Las palabras no bastan para explicar la dimensión del desconcierto que sentimos. Pero lo más importante es que se esclarezcan los hechos".

"Es necesario que se investigue a fondo para comprender por qué ocurrió todo esto, por qué los jóvenes que estaban felices de concurrir a ese evento ahora tienen recuerdos estremecedores, y debemos hacer todo lo posible para estar seguros de que algo de ese tipo no va a volver a ocurrir", declaró la jefa del Gobierno alemán. Merkel aseguró que los organizadores le dijeron que no se volverá a realizar nunca más una Love Parade. "Pero los eventos de este tipo deben ser seguros y las distintas regiones de nuestro país poseen fuerzas de Policía adecuadas para garantizarlo", sostuvo la canciller.

Conmoción mundial

Gran cantidad de líderes políticos y espirituales del mundo manifestaron sus condolencias al pueblo alemán por la tragedia. Entre ellos, el papa Benedicto XVI expresó profundo dolor. "Recuerdo en la plegaria a los jóvenes que perdieron sus vidas", sostuvo tras rezar el Angelus dominical en la residencia papal de Castelgandolfo.

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, hizo llegar sus condolencias a los familiares de las víctimas y al gobierno alemán. (AFP-NA-Télam)

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