CARTAS

05 Mayo 2003
MAPUCHES
En forma reiterada y preocupante, los medios informan sobre la pérdida de nuestro territorio nacional, actualmente con el despojo de la Patagonia, ante la indiferencia de la ciudadanía. Sólo vemos el angustioso reclamo del pueblo mapuche, que pide ayuda a sus compatriotas para evitar perder sus tierras, sus montañas, ríos y lagos que también son de todos los argentinos, así como su cultura. Estas apropiaciones de tierras fiscales que se están concretando en los últimos tiempos, no son una casualidad ni un plan aislado, no es una confabulación reciente ni tampoco improvisada. Es un plan coordinado internacionalmente desde principios del siglo XX, que está haciéndose realidad porque los argentinos hicimos poco o nada y la clase política que nos condujo en estos últimos años fue cómplice y promotora de esta entrega. La invasión que estamos padeciendo a través de los remates de estas tierras nos está llevando a la disolución del país con consecuencias imprevisibles. Ante la gravedad de estos hechos, todos los argentinos con sensibilidad patriótica debemos solidarizarnos con el pueblo mapuche. No esperemos que la clase política se ocupe de esta circunstancia: ya dio acabada muestra de haber sido traidora a la patria.
Jorge Arturo Guraíib
Crisóstomo Alvarez 966
S.M. de Tucumán

PAPELES PINTADOS
¿Acaso cree el Gobierno que puede apagar el incendio en la provincia con un balde con nafta? ¿Es posible patotear a los que defienden sus intereses del atropello de los que tienen el poder? Los empresarios de esta provincia aceptamos recibir el papel pintado y sin respaldo que emite el Gobierno, al solo efecto de ayudar al pueblo en su desesperanza. Obtenemos a cambio, en múltiples oportunidades, papeles duplicados o truchos. Esta absurda e inmoral medida que quiere implementarse con el desagio obligatorio de los bonos, es una prueba más del desgobierno y de la injusticia que imperan en nuestra provincia -un gobernador que impone esta moneda; legisladores que apoyaron su creación y una Justicia que mira para otra parte en un silencio cómplice-. Ya que es injusto pretender que la población se haga cargo del desagio, propongo que este sea solventado por las millonarias partidas de dinero de uso indiscriminado que maneja el gobernador, así como por la tristemente famosa partida 012 de gastos sin rendición de cuentas que dispone la Legislatura, ya que ellos son los principales responsables de la existencia de esta espuria moneda.
Héctor René Terán
San Martín 980
S.M. de Tucumán

INUNDACION (I)
El desborde del río Salado que produjo la inundación de Santa Fe sacó a la luz, una vez más, los sentimientos solidarios del pueblo argentino frente al dolor, a la angustia e impotencia de centenares de familias que perdieron todo en la catástrofe. En estas situaciones -desgraciadamente- también tiene lugar el accionar del malvado, de la delincuencia, en sus "dos caras". Por un lado, el que saquea las viviendas, y por el otro, el que está detrás de un mostrador y se aprovecha de las necesidades de la gente, elevando el precio de la mercadería a cifras asombrosas. Estas situaciones debieran ser controladas por las fuerzas de seguridad, inclusive implantando el Estado de sitio si fuere menester. Me gustaría que los gobiernos reforzaran la seguridad y dieran garantías de paz a los ciudadanos.
Pedro Salinas Córdoba
Bolívar 4.781
S. M. de Tucumán

INUNDACION (II)
Entre los años 1993 y 1995 fue privatizada Agua y Energía, empresa del Estado que estaba al servicio del bien común. Dentro de Agua y Energía estaba la oficina de Estudios y Proyectos, que se dedicaba al estudio de las cuencas hídricas del país. La tarea en esa repartición era desarrollada por un equipo de profesionales y técnicos altamente capacitados y de reconocimiento internacional. El equipo de profesionales estaba abocado al estudio de la cuenca del río Salí-Dulce, con influencia sobre el río Salado que pasa por Santa Fe. Tenía justamente la misión de estudiar y manejar las consecuencias futuras de los caudales hídricos. Si esto hubiese estado en manos de gente especializada, seguramente se habrían podido evitar o atenuar los efectos y ahora podrían invertirse esos 300 millones de un préstamo en cosas más útiles que reconstruir lo dañado. Por tal motivo convoco a mis ex colegas a recomponer los equipos de trabajos para continuar los estudios de cuencas, obras hidroeléctricas y medio ambiente, para trabajar en bien de la comunidad. Espero que esta propuesta sea escuchada por este y por los próximos gobiernos para que la sociedad no sea otra vez una víctima pasiva de decisiones vandálicas, de cuyas consecuencias nadie se hace cargo.
Juan Carlos Dinkel
Bernabé Aráoz 241
S. M. de Tucumán

INUNDACION (III)
¿No estamos cansados los argentinos de vivir así, de que se nos rían en la cara, de que a lo trágico lo conviertan en mediático? Lo ocurrido en Santa Fe dejó a muchos hermanos en la miseria. Los argentinos, no obstante nuestra miseria ocasionada por personas inescrupulosas, tendimos una mano y ayudamos. ¿No es vergonzoso entonces que vengan luego estos candidatos de cartón, títeres de otros a querer ganar votos adjudicándose logros que con esfuerzo conseguimos nosotros? ¿Estamos tan ciegos como para creernos que ese colchón, ese paquete de arroz que reparten estos personajes realmente lo pusieron ellos? Cuando vi en televisión semejante bastardaje, quedé atónito de ver cómo se llenaban la boca de sonrisas y palabras falsas, y para colmo ni siquiera terminaron la hipocresía completa. Ninguno se acercó a Santa Fe; ni siquiera sus propios funcionarios. Desde aquí les pido que por una vez abramos los ojos y dejemos de permanecer en actitud pasiva. Es hora de hacer algo.
Héctor Darío Ortega
Calle 9 - 715
Villa M. Moreno-Tucumán

PERUANO NOSTALGICO
Soy de nacionalidad peruana, pero por razones de estudio viví en Tucumán durante seis años. Y la verdad es que fueron unos de los mejores períodos de mi vida. Recuerdo cuando a las cinco de la tarde, luego de regresar de las clases en la Universidad, pasaba por la galería LA GACETA a leer las noticias que se exhibían en una pizarra en la vidriera. También recuerdo los partidos en la cancha de San Martín y mis desayunos en bares céntricos. Viví en la provincia entre 1989 y 1995. Nunca podré olvidar esa tierra tan maravillosa. Les envío muchos saludos y les aseguro que me gustaría poder regresar algún día. Actualmente, vivo en Lima y tengo un negocio de chapa y pintura.
Fernando Barrenechea
fjbarrenechea4hotmail.com@dmz

Tamaño texto
Comentarios