Una imagen vale mil palabras. Pude comprobarlo cuando el ojo impiadoso de las cámaras de TV mostraba cómo, en pocos días, una provincia como Santa Fe, pasaba de la riqueza a la miseria. Me mostraron la cruel dimensión de la tragedia, pero también la conmovedora solidaridad de la gente, intentando remediar lo irremediable. Lo que no me mostró fue a aquellos que sólo salen a la calle para reclamar sus dólares; a los piqueteros que sólo aparecen para cortarles calles y rutas a los que trabajan. Como compensación presencié cómo una humilde anciana, con una bolsita de plástico en la que había dos kilos de papas, se disculpaba por la precariedad de su aporte, olvidando que lo que dan los ricos se llama generosidad, pero lo que dan los pobres se llama heroísmo. Otro anciano, llevando unas frazadas, pedía excusas al cronista, por su llanto ante tanto infortunio, sin tener en cuenta que el corazón humano es mejor y más fecundo, si se lo riega con lágrimas de compasión. Extraña gente la nuestra, que un domingo vende su voto por un bolsón, y al domingo siguiente se lo regala a un hermano en desgracia. Aquella bolsita de papas hubiera alegrado el corazón del "poverello de Asis", que regaló la mitad de su capa a un mendigo en medio de la nieve. La patria vive sus horas más oscuras, pero si aplicáramos estos grandes ejemplos de vida y de conducta, tal vez el amanecer estaría más cercano.
Dante Diambra Caporaletti
Av. Sarmiento 947
S. M. de Tucumán
ANSES
Quiero exponer la grave situación por la que atravieso, tratando de que los responsables de ella puedan darme una solución. Tengo 68 años de edad. El 23/3/2000 inicié el trámite de jubilación ordinaria ante la AFJP Orígenes, expediente Nº 024-2307049943-9, sin que hasta la fecha pueda obtener una resolución definitiva al respecto. Me encuentro desempleado, con problemas de salud; no tengo obra social y lo paradójico es que he trabajado durante 30 años, y hoy, cuando más necesito, no puedo casi subsistir. Largo es mi peregrinar por la AFJP y por la Anses. En la primera me dicen que la responsable es la Anses. En la Anses me dicen que debo ir a la AFJP. Pero en definitiva en ninguna obtengo respuesta. He reclamado por la demora excesiva ante la Defensoría del Pueblo, actuación Nº 10672/02, que ha solicitado informes a la administradora el 6/12/2002, sin ninguna respuesta. En definitiva, siento una gran impotencia por la situación expuesta. Espero que por este medio, los responsables me puedan escuchar, agilizar y dar por terminado mi trámite, para poder gozar del beneficio de una vez por todas.
Justo Salvador Arroyo
Marcelo T. de Alvear 1.600
Bº San Cayetano
S. M. de Tucumán
BANDERA
Como tucumana que vive en la "Cuna de la Independencia", me gustaría ver flamear una bandera nueva frente a todas las escuelas y edificios públicos de nuestra provincia. Me da mucha pena ver que el estado en que se encuentran, en muchos casos, deja mucho que desear y más ahora que se aproximan nuestras queridas fechas patrias.
Elena M. Antoni
Chacabuco 186
S. M. de Tucumán
COMICIOS
Realizados los comicios del 27/4, cabe preguntarse si el Juzgado Electoral Nacional inspecciona previamente los lugares habilitados para votar. Me tocó sufragar en la escuela Deán Funes, al sudoeste de la ciudad, donde las mesas funcionan casi pegadas en pasillos incómodos, mal iluminados y con un solo cuarto oscuro, lo que origina molestias y aglomeraciones. Incluso esta vez, la cantidad de lámparas quemadas complicó la organización del escrutinio. El organismo de control debería adoptar algún recaudo ante las próximas elecciones. Resulta deprimente observar el estado de abandono en que se halla la escuela, y no se entiende cómo puede funcionar con tanto barro como el que había ese lluvioso domingo. Al parecer, nunca fue visitada por autoridad, funcionario o legislador alguno, que se preocupara por la deplorable situación. Sin embargo, lo que más decepciona es comprobar que con mínimos recursos se podrían solucionar muchos problemas. Sólo se necesita inventiva y la voluntad de hacer de quienes están al frente de las áreas responsables. Lamentablemente, el desinterés y la desidia de los Gobiernos sigue aplastando el ánimo de los tucumanos. que anhelan tener una provincia diferente.
Benigno M. Argañaraz
J. López Mañán 538
S. M. de Tucumán
RADICALISMO
He nacido en cuna radical. Desde muy niño escuché de mis mayores las historias ligadas a mi familia con la génesis misma del partido. Cerrando los ojos imaginaba a mi tío bisabuelo Juan Posse cuando en 1891 fundaba el partido en los altos de la firma Paz & Posse para acompañar, meses más tarde, la triunfal entrada a la ciudad de Leandro N. Alem. Mi dos abuelos fueron puntales de la UCR y ocuparon en repetidas oportunidades escaños ministeriales y legislativos; incluso mi abuelo Nicanor Posse fue candidato a gobernador por los radicales. Por todo ello, he lamentado profundamente la declinación de este partido en los últimos comicios, producto de haber arriado las banderas de sus principios perdiendo la sustancia de su doctrina. Al punto que en esta provincia, al no tener ya referentes de peso propio, el radicalismo debe aferrarse a la figura de un ex funcionario judicial sin experiencia o habilidad política. De esa manera pretenden sobrevivir con algún concejal o legislador, aliados en un frente netamente electoralista sin amalgama doctrinaria, junto a partidos (en un extremo y en otro) totalmente ajenos a su ideología. Es el patético final de un noble ideal.
José María Posse
24 de Septiembre 582 (4º A)
S. M. de Tucumán
EL FMI
Al estilo "stand by", tenemos la presencia de personeros del FMI, cuya misión es "dialogar" con el candidato que gane las elecciones. No para ofrecer ayuda alguna, sino para recordarle que el "acuerdo provisorio" vence el 31/8, exigir los ajustes que permitan cumplir con el diferido pago de los U$S 3.100 millones que vence en setiembre de 2003, "asegurar" un plan cierto de pago a los tenedores de bonos de nuestra deuda, y presionar por el incremento de las tarifas de los servicios públicos privatizados. Con ello, se profundizará la crisis, producto del modelo de dependencia impuesto por el poder económico que representan. Es el mismo FMI que en 1998 elogió el plan económico del país. En ese entonces, Camdessus afirmaba que la Argentina tenía algo que mostrar al mundo en materia de disciplina fiscal, monetaria y cambios estructurales"; ponderaba el "cumplimiento de los compromisos en manera excelente", y "las virtudes del programa económico vigente desde 1991". Todo eso en un "cinismo" que se correspondía con la "generosidad" del entonces "exitoso" gobierno argentino, que con la apertura de la economía, las privatizaciones y la libre entrada de capitales golondrina, terminó con la independencia económica, la soberanía política y la justicia social, que fueron los principios ideológicos del partido que lo llevó al poder. Ahora, el mismo FMI, con otro director, "investigará el rol que cumplió en Argentina en los últimos diez años", para evaluar si el ente financiero aconsejó adecuadamente al país. Pretende disimular el "comportamiento langosta", que también ha tenido con otros países emergentes como el nuestro, sometidos por la usura; y para alentarnos dicen: "la economía argentina se recupera", y aconsejan tomar medidas para fortalecer el sistema bancario, o sea reparar el "puente" para un nuevo saqueo.
Vicente Navarro
Catamarca 79
S. M. de Tucumán
ABOGADOS VS. ECONOMISTAS
En la Argentina, la Constitución consagra la visión de poderes y, en consecuencia, la aplicación de políticas económicas y de políticas públicas en general es responsabilidad de los que ejercieron los tres poderes. Por eso si el lector Frías Silva quiere explicar la situación del país por la profesión de sus dirigentes, debe fijarse en la que tuvieron los titulares de estos poderes, que son los principales responsables de las políticas que se aplicaron. El Poder Judicial fue siempre ejercido por abogados, y el Poder Ejecutivo, mayoritariamente por abogados y militares (nunca por economistas). En el Poder Legislativo, en los últimos 20 años los abogados tuvieron siempre la "primera minoría": alrededor del 40% en el Senado y del 30% en Diputados. Por su parte, la proporción de economistas apenas rondó el 2% en la Cámara Alta, mientras que en la Cámara Baja alcanzó alrededor de un 10%. Por lo tanto, la teoría de Frías Silva parece más bien condenar a los abogados que a los economistas, aunque personalmente no comparto este tipo de hipótesis, simplista y carente de fundamentos.
Jorge Pablo Nougués
Ayacucho 741
S. M. de Tucumán







