James Marsden

Protagonista de "X-Men 2", el actor se convirtió en uno de los galanes más buscados de Hollywood.

04 Mayo 2003
Tiene la mirada profunda de James Dean y la candidez de Rock Hudson. Tal vez por eso, James Marsden se ha convertido en uno de los jóvenes galanes más solicitados de Hollywood.
En realidad, su carrera como actor comenzó cuando tenía 18 años, durante unas vacaciones en Hawai, cuando entabló amistad con Candice y Kirk Cameron, ídolos adolescentes de la época. De inmediato le propusieron un papel en televisión, no tanto por sus dotes actorales, sino por su belleza. "Debo reconocer que tener ojos claros, un cuerpo exacto y un rostro armónico, me facilitó mucho las cosas", declara.
Apenas apareció en la pantalla chica, se hizo famoso. Intervino en todas las series juveniles y telecomedias en las que lo dejaron participar, aunque en las pocas que tuvo un papel importante, lo sustituyeron por otro o directamente fueron un fracaso de taquilla y las cancelaron.
Fue en esa época que el joven actor comprendió que su sonrisa explosiva, más que abrirle las puertas de los estudios, se las cerraba, ya que los productores no terminaban de tomarlo en serio como actor, pese a que demostró no hacerlo tan mal.
Su carrera iba irremediablemente hacia el abismo, con títulos destinados a público adolescente como "Perturbado" o "Rumores", que destacaban por su mercadeo más que por su calidad. Hasta que llegó "X-Men", su primer filme con repercusión en la taquilla. Su popularidad, como la de todos sus compañeros, ascendió como la espuma y consiguió un papel destacado en la taquillera serie "Ally McBeal", en la que interpretaba a un enamoradizo abogado. "Esa fue una de las mejores etapas de mi vida. No sólo porque pude trabajar con verdaderas estrellas, sino porque pude aprender mucho", destaca el actor.
El año pasado fue convocado nuevamente para encarnar al huraño Cíclope, en la segunda parte de "X-Men", aunque su popularidad chocó con la de sus compañeros, quienes también tuvieron importantes logros. Un caso emblemático es el de la bella actriz negra Halle Berry, quien se convirtió en la primera actriz de color en ganar un Oscar como Mejor Actriz.
James Marsden mide 1.80 (menos que Hugh Jackman y que Famke Janssen, lo que le valió llevar zapatos con plataforma durante todo el rodaje), está casado con Lisa Linde desde hace tres años, y en 2001 tuvo un hijo llamado Jack. Hoy, este actor cuya mirada derrite a cualquier mujer, está empeñado en demostrar que es más que un chico lindo. Y por lo que parece, para acabar con su imagen de blando, interpretará al Predicador en la adaptación al cine del comic de Gath Ennis. Un papel que le exigirá, sobre todo, un impresionante cambio de imagen. Deberá afear su nariz, cortar sus mejillas y endurecer su mirada. Una tarea casi imposible de cumplir.

Tamaño texto
Comentarios