Ocultaban cocaína bajo las jaulas de los gallos

La Digedrop realizó cinco allanamientos en barrio Antena, arrestó a tres presuntos "transas" y secuestró 300 gramos de estupefacientes. Uno de los delincuentes fue detenido mientras le vendía dosis de "paco" a un adolescente. Vecinos que denunciaron a los "dealers" recibieron el operativo con aplausos.

ENVUELTOS. El dealer tenía listos los paquetitos de paco para la venta. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
ENVUELTOS. El dealer tenía listos los paquetitos de "paco" para la venta. LA GACETA / INES QUINTEROS ORIO
14 Junio 2010
Todo parecía indicar que la brisa que corría ayer por los pasajes del barrio Antena era lo único fresco del día. Sin embargo, unos operativos policiales trajeron una sensación de frescura para muchos padres de la zona sur de Alderetes.

A las 12.20, personal policial de la Dirección General de Drogas Peligrosas (Digedrop) llegó a una casa ubicada en Salta al 200. De a poco, una decena de agentes descendieron de una camioneta e ingresaron por la fuerza al domicilio.

Dentro de la casa, "La Gorda", de 28 años, y varios de sus familiares tuvieron que resignarse a que la casa fuera allanada. Cuando revisaron a la mujer, descubrieron que escondía dentro de su corpiño dos trozos de pasta base y $180.

Cuando algunos vecinos advirtieron lo que estaba pasando, comenzaron los aplausos. Es que ese lugar era uno de los "quioscos" que provee de droga a los chicos del barrio. Sólo un par de mujeres arrojaron piedras a los policías que custodiaban la entrada a la casa, pero luego se retiraron al ver que su intento por frenar los operativos era en vano.

Los allanamientos (se efectuaron cinco en total) fueron fruto de una investigación que comenzó a principios de año. De acuerdo con lo informado por fuentes policiales, las denuncias de varios vecinos motivaron un trabajo minucioso para detectar los lugares de expendio de estupefacientes. De hecho, varios compradores de barrios aledaños fueron arrestados luego de haber adquirido droga en esas casas.

Todas las pruebas sirvieron para que el juez federal Daniel Bejas ordenara los allanamientos. Además de la casa de "La Gorda", la Digedrop ingresó al domicilio de "Lucho", de 51 años, donde encontraron la mayor cantidad de droga. En el interior de la vivienda, ubicada frente al río Salí, había varias jaulas para gallos que este hombre utilizaba para riñas. Debajo de una de las jaulas se encontraron aproximadamente 300 gramos de cocaína, fraccionadas en 16 tizas. Dos perros rottweiler estaban atados a esa jaula, custodiando que nadie se acercara sin permiso del dueño. Además, dentro de la campera, "Lucho" tenía $ 10.100.

En la puerta de entrada de estos domicilios estaba escrita la leyenda "esta casa está en venta". Según lo informado por la Policía, esa sería la señal que indicaba a los compradores que allí podían adquirir drogas.

Además de las tizas de cocaína y del dinero, en la vivienda de "Lucho" había papeles listos para fraccionar la droga a los efectos de su comercialización, una balanza y trinchetas. Según habría resultado de la investigación, este domicilio funcionaría como proveedor de los pequeños dealers, quienes son los que les venden directamente a los consumidores.

En los pasillos del barrio Antena se realizaron los otros allanamientos. En dos de ellos se secuestró poca droga y dinero. De acuerdo con lo que surgió de la investigación, siempre según el relato policial, estas dos casas habrían funcionado como quioscos (al igual que en la primera vivienda).

In fraganti

Frente a la última casa allanada, "Mozo", de 34 años, estaba vendiendo droga a un adolescente, cuando vio a los policías que se acercaban. Desesperado, corrió hasta que una pared alta le impidió seguir. En su fuga, los estupefacientes iban cayendo de sus bolsillos. Al revisarlo, la Policía comprobó que llevaba consigo tres dosis de cocaína, y 38 de estas estaban arriba del techo.

En la cocina de la vivienda de "Mozo", una mesa dejaba en evidencia la actividad del dealer. Recortes de papel, una balanza, cuchillos y trinchetas con restos de cocaína, mostraban el trabajo que había estado realizando minutos antes para preparar la mercadería. El procedimiento, que estuvo a cargo del comisario Fabián Salvatore, Francisco Juárez y Guido Romano, duró alrededor de cinco horas. Los vecinos observaban inquietos la tarea de los agentes, pero nadie intentaba interferir en el operativo. Dentro de las casas, la mirada perdida, como resignada, de algunos familiares, les daba un tono dramático a los operativos. Y en la última vivienda, dos adolescentes se abrazaban mientras sollozaban, rezando por la suerte de su pariente. Desde la Digedrop creen que fue un fuerte golpe a la venta de estupefacientes en la zona. Tanto "Mozo" como "Lucho" estarían señalados como los proveedores de este circuito. Entre los habitantes de los cinco domicilios allanados habría vínculos familiares. De esta manera, se trataría de una banda que habría sido desbaratada.

Los agentes de la Digedrop coordinaron hasta el último detalle para no ser "buchoneados". Los pasillos del barrio permiten que se dé aviso a los delincuentes, a fin de que puedan esconder la evidencia. Para evitar disturbios, unos 120 efectivos de la Patrulla Motorizada, del Comando Radioeléctrico y de las regionales Capital, Norte y Este colaboraron en el operativo. Los acusados serán presentados hoy en el Juzgado Federal, donde prestarán declaración ante Bejas.

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