14 Junio 2010 Seguir en 
Retraimiento; cambios en el humor; incomunicación; pérdida de la seguridad en sí mismo; disminución del rendimiento escolar; llantos repentinos; disminución de la actividad psicomotriz. Estos son algunos de los signos depresivos que suele presentar el joven tres semanas antes de quitarse la vida, según el psiquiatra Héctor Basile. El especialista publicó la investigación "El suicidio de los adolescentes en Argentina", en la revista Argentina de Clínica Neuropsiquiátrica. Allí, entre otras cuestiones, establece un mapa del suicidio en el país.
Respecto del dilema que han tenido los estudiosos sobre esta problemática para saber cómo y por qué ocurren estas tragedias, Basile afirma: "se realiza en un momento de disminución del grado de conciencia, frecuentemente inducida y/o facilitada por la acción del alcohol o las drogas". El psiquiatra sostiene que el suicidio entre jóvenes es visto como un "fracaso" por la comunidad. "Actúa como señal vívida -dice- de que la sociedad moderna, a menudo, no procura un entorno sano, nutriente, contenedor, en el cual los niños y adolescentes puedan crecer y desarrollarse".
"Cuando se toma la decisión de quitarse la vida, es difícil volver atrás", señaló la psicóloga Griselda Vallejo. De extensa trayectoria en el Gabinete Interdisciplinario, la especialista dijo que nunca fueron altos los índices de suicidios en Tucumán. Sin embargo insistió en que es una problemática muy delicada y que su abordaje "no es fácil, porque no existe un protocolo de causas". "Lo que sí sabe -dijo- es que los adolescentes tienen conductas imitativas, y que hay que cuidar ese aspecto con un programa de contención y prevención cuando sucede un caso en una escuela, por ejemplo. Pero no se puede dictar un programa preventivo general como se realiza con la violencia o las adicciones".
Respecto del dilema que han tenido los estudiosos sobre esta problemática para saber cómo y por qué ocurren estas tragedias, Basile afirma: "se realiza en un momento de disminución del grado de conciencia, frecuentemente inducida y/o facilitada por la acción del alcohol o las drogas". El psiquiatra sostiene que el suicidio entre jóvenes es visto como un "fracaso" por la comunidad. "Actúa como señal vívida -dice- de que la sociedad moderna, a menudo, no procura un entorno sano, nutriente, contenedor, en el cual los niños y adolescentes puedan crecer y desarrollarse".
"Cuando se toma la decisión de quitarse la vida, es difícil volver atrás", señaló la psicóloga Griselda Vallejo. De extensa trayectoria en el Gabinete Interdisciplinario, la especialista dijo que nunca fueron altos los índices de suicidios en Tucumán. Sin embargo insistió en que es una problemática muy delicada y que su abordaje "no es fácil, porque no existe un protocolo de causas". "Lo que sí sabe -dijo- es que los adolescentes tienen conductas imitativas, y que hay que cuidar ese aspecto con un programa de contención y prevención cuando sucede un caso en una escuela, por ejemplo. Pero no se puede dictar un programa preventivo general como se realiza con la violencia o las adicciones".








