Pese a las sanciones, Rusia seguirá al lado de Irán
El Kremlin aclaró que la medida adoptada por el Consejo de Seguridad no alcanza un acuerdo de venta de misiles de defensa a Teherán. Inesperado giro, luego de alinearse a favor de un nuevo paquete de restricciones contra el socio islámico. Planes para construir más plantas atómicas. Incertidumbre
11 Junio 2010 Seguir en 
MOSCU.- La decisión del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas -con apoyo de Rusia- de adoptar una cuarta ronda de sanciones contra Irán generó ayer nuevas dudas sobre el futuro de un contrato de Rusia para vender misiles S-300 a Irán, rival de Estados Unidos e Israel. Una fuente de la industria de armas rusa dijo que se detendría un contrato para vender misiles S-300 a Irán, que aún no ha sido cumplido, debido a las sanciones. "La decisión del Consejo de Seguridad de la ONU es vinculante para todos los países y Rusia no es la excepción", citó Interfax a dicha fuente. Sin embargo, un vocero de la cancillería del Kremlin señaló que las nuevas sanciones no obligan a Moscú a desechar la entrega de misiles tierra-aire a la república islámica ni a abandonar los emprendimientos para la construcción de una planta nuclear en Irán. El canciller Sergei Lavrov dijo que incluso estaba en conversaciones para construir más plantas de energía nuclear en Irán, además del sitio de Bushehr que abrirá en agosto, tras años de retraso. Es altamente probable que esa decisión irrite a Occidente, en particular a los europeos, que estudian adoptar sanciones suplementarias a las impuestas el miércoles por el Consejo de Seguridad.
Esta posibilidad, reclamada públicamente ayer por Gran Bretaña, fue abordada durante una reunión en Bruselas preparativa de la cumbre de la próxima semana de jefes de Estado y de gobierno de la UE. El Consejo de Seguridad adoptó por cuarta vez desde 2006 una serie de medidas punitivas contra Irán, en materia de armamento, bancaria y de transportes, principalmente. Si bien no hay unanimidad por el momento entre los países miembro de la UE, las nuevas sanciones en nombre de Europa podrían encaminarse hacia la congelación de haberes bancarios, pero también afectar el sector petrolero iraní.
Contraataque
Mientras tanto, el gobierno de Mahmoud Ahmadinejad amenazó ayer con disminuir su relación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). El Parlamento adoptará el domingo una ley prioritaria que estipula reducir las relaciones con la AIEA, indicó un vocero de Teherán. De suceder así, la situación se complicará debido a las restricciones que impondrá Teherán a las inspecciones de las plantas nucleares por larte del organismo de vigilancia de la ONU. Por el momento, fuentes diplomáticas indican que Teherán vacila entre enfrentarse o conciliarse con la comunidad internacional luego de que sus dos principales aliados y miembros permanentes del Consejo de Seguridad, China y Rusia, abandonaran a Irán para votar en favor de nuevas sanciones.
Estados Unidos y otras potencias occidentales sospechan que Irán busca producir una bomba atómica a través de su programa de enriquecimiento de uranio, lo que Teherán niega insistiendo sobre el carácter pacífico de su programa nuclear. Turquía y Brasil, que votaron en contra de las sanciones, respaldan la posición iraní y defienden la vía del diálogo. (DPA)
Esta posibilidad, reclamada públicamente ayer por Gran Bretaña, fue abordada durante una reunión en Bruselas preparativa de la cumbre de la próxima semana de jefes de Estado y de gobierno de la UE. El Consejo de Seguridad adoptó por cuarta vez desde 2006 una serie de medidas punitivas contra Irán, en materia de armamento, bancaria y de transportes, principalmente. Si bien no hay unanimidad por el momento entre los países miembro de la UE, las nuevas sanciones en nombre de Europa podrían encaminarse hacia la congelación de haberes bancarios, pero también afectar el sector petrolero iraní.
Contraataque
Mientras tanto, el gobierno de Mahmoud Ahmadinejad amenazó ayer con disminuir su relación con la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA). El Parlamento adoptará el domingo una ley prioritaria que estipula reducir las relaciones con la AIEA, indicó un vocero de Teherán. De suceder así, la situación se complicará debido a las restricciones que impondrá Teherán a las inspecciones de las plantas nucleares por larte del organismo de vigilancia de la ONU. Por el momento, fuentes diplomáticas indican que Teherán vacila entre enfrentarse o conciliarse con la comunidad internacional luego de que sus dos principales aliados y miembros permanentes del Consejo de Seguridad, China y Rusia, abandonaran a Irán para votar en favor de nuevas sanciones.
Estados Unidos y otras potencias occidentales sospechan que Irán busca producir una bomba atómica a través de su programa de enriquecimiento de uranio, lo que Teherán niega insistiendo sobre el carácter pacífico de su programa nuclear. Turquía y Brasil, que votaron en contra de las sanciones, respaldan la posición iraní y defienden la vía del diálogo. (DPA)
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