10 Junio 2010 Seguir en 
NUEVA YORK.- El Consejo de Seguridad de la ONU impuso ayer una cuarta ronda de sanciones contra Irán por su programa nuclear, que levanta sospechas entre las potencias occidentales por la posibilidad de que el objetivo sea fabricar armamento atómico. Pero a la vez, el máximo organismo de la comunidad internacional insistió en la necesidad de encontrar un acuerdo con el gobierno persa por la vía del diálogo.
Irán insistió en que seguirá adelante con el enriquecimiento de uranio, que es el centro de la disputa. "Esa resolución carece de valor; es como un pañuelo usado que debe arrojarse a la basura", declaró el presidente de la república islámica, Mahmoud Ahmadinejad. Sin embargo Rusia y China, que tienen fuertes lazos económicos con Teherán y por momentos se resistieron a las sanciones, dieron un apoyo total a la nueva medida de la ONU, que incluye una lista negra con nombres de docenas de militares iraníes, empresas industriales y de transporte naval. Las sanciones, que también establecen la inspección de cargamentos sospechosos desde y hacia Irán y endurece un embargo de armas, serán cumplidas vigorosamente, anticipó el presidente Barack Obama.
Unos y otros
La resolución fue el producto de meses de diálogos entre Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, China y Rusia. Sin embargo, con 12 votos a favor, recibió el menor apoyo de las cuatro resoluciones de sanciones contra Irán que han sido adoptadas desde 2006. Brasil y Turquía votaron en contra de la resolución, molestos por el rechazo a un acuerdo de combustible atómico con Irán que, según ellos, volvía a las sanciones innecesarias. Y Líbano, donde el grupo militante Hezbollah que cuenta con apoyo iraní es parte del Gobierno, se abstuvo. Los miembros que votaron a favor fueron, junto con los cinco permanentes, siete de los 10 no permanentes: Austria, Japón, México, Uganda, Bosnia y Herzegovina, Gabón y Nigeria.
En la mira
Las sanciones involucran asimismo por primera vez a las Guardias Revolucionarias iraníes, e incluyen prohibiciones de viaje para los miembros de este grupo paramilitar o empleados de empresas por ellos dirigidas. La resolución también insta a los países a estrechar su vigilancia de las actividades de las compañías iraníes de transporte Islamic Republic of Iran Shipping Lines (IRISL, por sus siglas en inglés) y la división de transporte de mercancía Iran Air. La IRISL forma parte de una lista de 40 entidades citadas en la resolución, a las que se les aplicará el embargo de sus activos. En esta lista también se encuentra Javad Rahiqi, jefe de la Organización de la Energía Atómica de Irán-Centro Tecnológico Nuclear Esfahan, sujeto a restricciones para viajar al extranjero. Esta lista triplica el número de entidades que ya aparecían en anteriores resoluciones contra Irán. (Reuters-AFP-NA-DPA)
Irán insistió en que seguirá adelante con el enriquecimiento de uranio, que es el centro de la disputa. "Esa resolución carece de valor; es como un pañuelo usado que debe arrojarse a la basura", declaró el presidente de la república islámica, Mahmoud Ahmadinejad. Sin embargo Rusia y China, que tienen fuertes lazos económicos con Teherán y por momentos se resistieron a las sanciones, dieron un apoyo total a la nueva medida de la ONU, que incluye una lista negra con nombres de docenas de militares iraníes, empresas industriales y de transporte naval. Las sanciones, que también establecen la inspección de cargamentos sospechosos desde y hacia Irán y endurece un embargo de armas, serán cumplidas vigorosamente, anticipó el presidente Barack Obama.
Unos y otros
La resolución fue el producto de meses de diálogos entre Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania, China y Rusia. Sin embargo, con 12 votos a favor, recibió el menor apoyo de las cuatro resoluciones de sanciones contra Irán que han sido adoptadas desde 2006. Brasil y Turquía votaron en contra de la resolución, molestos por el rechazo a un acuerdo de combustible atómico con Irán que, según ellos, volvía a las sanciones innecesarias. Y Líbano, donde el grupo militante Hezbollah que cuenta con apoyo iraní es parte del Gobierno, se abstuvo. Los miembros que votaron a favor fueron, junto con los cinco permanentes, siete de los 10 no permanentes: Austria, Japón, México, Uganda, Bosnia y Herzegovina, Gabón y Nigeria.
En la mira
Las sanciones involucran asimismo por primera vez a las Guardias Revolucionarias iraníes, e incluyen prohibiciones de viaje para los miembros de este grupo paramilitar o empleados de empresas por ellos dirigidas. La resolución también insta a los países a estrechar su vigilancia de las actividades de las compañías iraníes de transporte Islamic Republic of Iran Shipping Lines (IRISL, por sus siglas en inglés) y la división de transporte de mercancía Iran Air. La IRISL forma parte de una lista de 40 entidades citadas en la resolución, a las que se les aplicará el embargo de sus activos. En esta lista también se encuentra Javad Rahiqi, jefe de la Organización de la Energía Atómica de Irán-Centro Tecnológico Nuclear Esfahan, sujeto a restricciones para viajar al extranjero. Esta lista triplica el número de entidades que ya aparecían en anteriores resoluciones contra Irán. (Reuters-AFP-NA-DPA)







