09 Junio 2010 Seguir en 
El gobernador José Alperovich volvió a referirse hoy al caso del policía Miguel Sánchez, quien fue arrestado ayer en Concepción, acusado de ser el líder y el organizador de una banda delictiva desde hace al menos cuatro años. Según el mandatario, con esto se demuestra que "en Tucumán no se perdona ni se apaña a nadie".
"El que haga una macana tiene que ir preso. Hay que trabajar fuerte por la seguridad y proteger a los ciudadanos más que a los políticos", consideró Alperovich, al referirse al hombre que está sospechado de ser el ideólogo de más de una veintena de robos y asaltos perpetrados en distintas localidades del sur de la provincia.
El gobernador sostuvo también que los actos delictivos "se van depurando de a poco". La situación de Sánchez se vio más comprometida ayer cuando un delincuente que fue detenido la semana pasada confesó haber trabajado para él e, incluso, que tenía proyectado dos nuevos ataques: uno contra la fiscala Mónica García de Targa y otra contra el vicegobernador Regino Amado.
El informante aseguró también que el oficial siempre acudía, para acometer los robos, a quienes tenían antecedentes penales. "Proponía el atraco, parte del botín y garantizaba que no nos iba a pasar nada", confesó. El monto del total de las sustracciones superaría el millón de pesos, confió una fuente judicial. LA GACETA ©











