09 Junio 2010 Seguir en 
PRETORIA.- Juan Sebastián Verón tendrá su revancha, luego de haber sido culpado por el fracaso de Argentina en el Mundial 2002. "A mí no me gustó que me hayan apuntado y espero que esta vez no apunten a otro si no nos va bien. Somos un grupo de 23 muchachos. Si nos va bien, nos irá bien a todos. Y si nos va mal, también será compartido", expresó "La Brujita", que el sábado jugará su partido número 71 con la Selección. "Yo no pienso en una revancha", enfatizó.
Campeón de la Copa Libertadores con Estudiantes, Verón aclaró que sólo le importa el presente. "No miro para atrás. La experiencia no cuenta", acotó.
No obstante, su experiencia en la Liga Premier inglesa, con Manchester United, pareció haber tenido relación con su rendimiento en 2002. Después de haber ayudado a Lazio a ganar el scudetto, Verón se unió al United en 2001, cerca del final de la brillante campaña de Argentina en las Eliminatorias.
Una vez en Manchester, el volante debió adaptarse a una nueva posición, ya que el centro del campo en el equipo dirigido por Alex Ferguson pertenecía exclusivamente al irlandés Roy Keane.
Esa situación y un constante problema en la espalda fueron la manera de explicar su flojo rendimiento en Japón, donde Argentina derrotó 1-0 a Nigeria, perdió 1-0 con Inglaterra y empató 1-1 con Suecia, un partido que necesitaba ganar para avanzar a los octavos de final. Verón fue titular contra los ingleses y Bielsa lo excluyó del equipo contra los suecos.
Luego se produjo un gran hueco en la carrera internacional de Verón, entre noviembre de 2003 y junio de 2007. Su regreso comenzó cuando Alfio Basile lo convocó para la Copa América de Venezuela, basándose en su gran nivel en Estudiantes. Sin demasiados partidos en la era Basile y en el comienzo del período de Maradona, Verón terminó siendo un jugador clave en el seleccionado que logró la clasificación a Sudáfrica, tras un ajustado triunfo sobre Uruguay. Desde entonces, jugó dos partidos con la Selección, en la victoria por 1 a 0 sobre Alemania en Munich, en marzo, y en el segundo tiempo de la goleada por 5 a 0 sobre Canadá hace dos semanas.
Verón es considerado por muchos como el generador de juego del equipo de Maradona, además de un estandarte importante debido a su experiencia y su capacidad para alimentar de buenos pases a los delanteros. (Reuter)
Campeón de la Copa Libertadores con Estudiantes, Verón aclaró que sólo le importa el presente. "No miro para atrás. La experiencia no cuenta", acotó.
No obstante, su experiencia en la Liga Premier inglesa, con Manchester United, pareció haber tenido relación con su rendimiento en 2002. Después de haber ayudado a Lazio a ganar el scudetto, Verón se unió al United en 2001, cerca del final de la brillante campaña de Argentina en las Eliminatorias.
Una vez en Manchester, el volante debió adaptarse a una nueva posición, ya que el centro del campo en el equipo dirigido por Alex Ferguson pertenecía exclusivamente al irlandés Roy Keane.
Esa situación y un constante problema en la espalda fueron la manera de explicar su flojo rendimiento en Japón, donde Argentina derrotó 1-0 a Nigeria, perdió 1-0 con Inglaterra y empató 1-1 con Suecia, un partido que necesitaba ganar para avanzar a los octavos de final. Verón fue titular contra los ingleses y Bielsa lo excluyó del equipo contra los suecos.
Luego se produjo un gran hueco en la carrera internacional de Verón, entre noviembre de 2003 y junio de 2007. Su regreso comenzó cuando Alfio Basile lo convocó para la Copa América de Venezuela, basándose en su gran nivel en Estudiantes. Sin demasiados partidos en la era Basile y en el comienzo del período de Maradona, Verón terminó siendo un jugador clave en el seleccionado que logró la clasificación a Sudáfrica, tras un ajustado triunfo sobre Uruguay. Desde entonces, jugó dos partidos con la Selección, en la victoria por 1 a 0 sobre Alemania en Munich, en marzo, y en el segundo tiempo de la goleada por 5 a 0 sobre Canadá hace dos semanas.
Verón es considerado por muchos como el generador de juego del equipo de Maradona, además de un estandarte importante debido a su experiencia y su capacidad para alimentar de buenos pases a los delanteros. (Reuter)







