08 Junio 2010 Seguir en 
En ninguna zona de la provincia como en La Costanera del Río Salí el "paco" sentó bases tan fuertes. Hay decenas de vendedores y cientos de adictos. La situación viene siendo denunciada desde hace más de un año y medio pero, según los vecinos, el Estado nada hizo. El sábado Cristian Villagra, un muchacho de 32 años que había salido de la rehabilitación, se quitó la vida. "Era un tratamiento ambulatorio, y aquí se codeaba con esa basura todos los días. No conseguía trabajo y recayó. Ahora lo tengo en un ataúd", dijo llorando la madre, Dora Ibáñez. La mujer, una de las "Madres de la Esperanza" exigió respuestas. "Tiene que hacerse algo", dijo.









