Someterán a dos suboficiales a una rueda de reconocimiento

Es por el robo de un vehículo que sufrió una maestra el 8 de abril.

08 Junio 2010
Hoy es un día clave para los agentes Ernesto Manuel Maldonado y Gabriel Esteban Luna. A la mañana, los policías serán puestos en un círculo junto a otros hombres frente a la dueña del auto que supuestamente robaron, María Milagros Gálvez Palermo. La docente de 30 años deberá decir si reconoce a alguno de ellos como autor del asalto que sufrió hace dos meses en Banda del Río Salí.

En tanto, la fiscala Teresita Marnero (secretaría de Eduardo Aguilera) les encomendó a peritos de la Policía local que se analice el sistema informático del Registro Nacional Automotor (RNA), en lo que hace a la conexión con Tucumán. La intención de la investigadora es dilucidar si la presunta banda de policías obtenía información por parte de algún cómplice.

La cuestión de los dominios es vital para la pesquisa sobre el asalto que sufrió Gálvez Palermo. El Renault Mégane que le robaron el 8 de abril a la madrugada del frente de su casa fue transformado en "mellizo" rápidamente por delincuentes. Cuando se lo llevaron, tenía colocada la chapa patente original: HAQ-686.

El 6 de mayo, la Brigada de Investigaciones de Metán, Salta, arrestó en esa provincia a Maldonado y a Luna. Iban a bordo del Mégane, pero ya tenía colocada la placa apócrifa GBC-650. Ese dominio corresponde a otro Mégane, registrado en Capital Federal, propiedad de un ex miembro de la Fuerza Aérea, César Cabral. Maldonado dio este nombre cuando declaró como imputado e incluso tenía un boleto de compraventa; dijo que esta persona se lo había vendido en el parque 9 de Julio. Los investigadores no confían en esta versión, y piensan que sería demasiada casualidad que el policía hubiera adivinado tantos datos. Todo esto cuadra en la hipótesis de que obtenía datos del RNA. El pedido de colaboración a expertos de la fuerza tiene por fin buscar pruebas para descartar o reafirmar esta línea de investigación.

Otro de los puntos a aclarar es por qué el auto de Gálvez Palermo no tenía pedido de secuestro.

Los oficiales salteños le dijeron a LA GACETA que, cuando ingresaron los números de chasis y de motor al sistema del RNA, el programa no informaba nada sobre el robo. Por ello, otro misterio que deberá dilucidar Marnero es si alguien adulteró esa base de datos.

Según supo este diario, todas las fuerzas de seguridad y varios organismos municipales tienen acceso a esa información. Pero no todos pueden modificarla.

Sin cambio de carátula
Pese a que la pesquisa cada vez está más orientada a dilucidar si había una banda de policías, la causa seguirá caratulada como robo agravado.

Fuentes judiciales explicaron que inclinarse por trabajar el caso como asociación ilícita podría resultar improductivo. "Habría que probar la existencia de una organización con fines delictivos, en la que cada integrante tenga un rol específico, entre otras cuestiones. Es algo bastante complejo", señaló un investigador. Según fuentes especializadas análisis de sistemas, todos los movimientos que realizan quienes acceden a ese software de Verificación de Automotor, quedan asentados en el historial. Aún así, se debe analizar si un usuario puede borrar ese registro o modificarlo.

Hoy, luego de que Gálvez Palermo diga si reconoce a Maldonado o Luna como autores del asalto, la fiscala tendrá más pruebas a mano, si decide solicitar la prisión preventiva de los agentes.

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