Zambas y emociones, la fórmula del Mono Villafañe

Adelantó en el Teatro Alberdi algunos temas de su próximo disco. Un tango para matizar la noche. Bailarines y mucha alegría.

RESPALDADO. La banda sonó muy bien. Víctor Juárez se lució con el bandoneón.
RESPALDADO. La banda sonó muy bien. Víctor Juárez se lució con el bandoneón.
07 Junio 2010
"Inconmensurable". Así definió el Mono Villafañe el recital que brindó en el Teatro Alberdi, un encuentro pleno de momentos mágicos que se trasladó a la tarde del domingo. El show empezó el sábado sobre el escenario y culminó ayer a orillas del río Loro, entre amigos de siempre, invitados de Perú y de Bolivia y las chacareras de La Simple. Toda una fiesta.
El Mono propuso en el Alberdi un viaje con destino seguro: la interpretación de "La zamba del arribeño" (de Poli Soria y Juan Falú). Los bailarines Adriana Arancibia y Jesús Reynaga le pusieron color a ese romántico juego de la pareja y la conquista, propio del espíritu de la zamba. Fue el clímax de una noche pródiga en emociones.
"Estoy más que satisfecho por todo lo que vivimos; por el repertorio y por la respuesta del público. Y el que no fue... Se lo perdió", apuntó el Mono, relajado a la vera del río.
Otro de los pasajes destacados fue la interpretación del tango "Fueron tres años" (de Juan Pablo Marín). Una demostración de la apertura de Villafañe a otros géneros, marcado en este caso por la influencia musical que recibió desde la infancia.
Francisco Santamarina (guitarra), Cuchi Correa (percusión), Cristian Isasmendi (bajo), Víctor Juárez (bandoneón) y el Mudo Araujo (armónica) acompañaron a Villafañe.
"El Mono ratificó su compromiso y su generosidad para darles una mano a los jóvenes. Por eso invitó a tocar a La Simple, que en estos momentos representa al folclore tucumano que se está escuchando en peñas y encuentros", apuntó Gustavo Guaraz, viejo compañero de ruta del intérprete.

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