07 Junio 2010 Seguir en 
LONDRES.- Sus fans lo llaman "The Tiger" o "Sexbomb". A todos los une el amor por el carisma y la áspera voz de soulman que irradia Tom Jones desde los escenarios. A lo largo de casi medio siglo de carrera, el galés vendió más de 100 millones de discos y entronizó hits como "She's a lady", "Delilah" y "It's not unusual". Hoy cumple 70 años y los festejará fiel a su estilo: el de un eterno playboy.
"Soy un maestro en todos los estilos de canto. Más allá de Elvis, creo que nadie fue tan versátil como yo", destacó Jones. Está claro: lo suyo no es la modestia, pero valer apuntar que tiene de qué ufanarse. Es barítono, y su voz, que tiene una amplitud de tres octavas, ya entusiasmaba en el coro de la iglesia y en los festejos familiares.
Sus ojos brillantes de un celeste casi glacial cautivaron a su compañera de clase Melinda Trenchard cuando los dos tenían apenas 11 años. Cinco años después, poco antes del nacimiento de su primer y único hijo, se dieron el sí, y siguen casados hasta hoy. Con el paso de las décadas, Melinda aprendió a perdonar las infinitas infidelidades de su marido.
El salto a la fama se produjo junto a la banda Playboys. Su sex-appeal hizo el resto "It's Not Unusual" fue número uno en 1965. Hordas de chicas corrían detrás de él y le lanzaban su ropa interior, tal como lo hacían con Los Beatles.
El legendario movimiento de cadera de Jones y sus canciones también entusiasmaron a las fans estadounidenses. Las entradas para ver al sudado "Tiger", que lucía cadenitas de oro con diamantes sobre el pecho velludo, eran muy codiciadas en Estados Unidos.
Jones ama el escenario y en el cine y la TV hace siempre de él mismo, como en "Marte ataca!" o "Miedo y asco en Las Vegas". Después de todos sus logros, la reina de Inglaterra lo nombró caballero hace cinco años.
Desde ya que no piensa en ponerle punto final a su carrera. En julio sale su nuevo disco, el número 39: "Praise And Blame". "Los aplausos de la gente son como una maldita droga", suele afirmar. Así se explica la fascinación que provoca y disfruta. (DPA-Especial)
"Soy un maestro en todos los estilos de canto. Más allá de Elvis, creo que nadie fue tan versátil como yo", destacó Jones. Está claro: lo suyo no es la modestia, pero valer apuntar que tiene de qué ufanarse. Es barítono, y su voz, que tiene una amplitud de tres octavas, ya entusiasmaba en el coro de la iglesia y en los festejos familiares.
Sus ojos brillantes de un celeste casi glacial cautivaron a su compañera de clase Melinda Trenchard cuando los dos tenían apenas 11 años. Cinco años después, poco antes del nacimiento de su primer y único hijo, se dieron el sí, y siguen casados hasta hoy. Con el paso de las décadas, Melinda aprendió a perdonar las infinitas infidelidades de su marido.
El salto a la fama se produjo junto a la banda Playboys. Su sex-appeal hizo el resto "It's Not Unusual" fue número uno en 1965. Hordas de chicas corrían detrás de él y le lanzaban su ropa interior, tal como lo hacían con Los Beatles.
El legendario movimiento de cadera de Jones y sus canciones también entusiasmaron a las fans estadounidenses. Las entradas para ver al sudado "Tiger", que lucía cadenitas de oro con diamantes sobre el pecho velludo, eran muy codiciadas en Estados Unidos.
Jones ama el escenario y en el cine y la TV hace siempre de él mismo, como en "Marte ataca!" o "Miedo y asco en Las Vegas". Después de todos sus logros, la reina de Inglaterra lo nombró caballero hace cinco años.
Desde ya que no piensa en ponerle punto final a su carrera. En julio sale su nuevo disco, el número 39: "Praise And Blame". "Los aplausos de la gente son como una maldita droga", suele afirmar. Así se explica la fascinación que provoca y disfruta. (DPA-Especial)







