03 Junio 2010 Seguir en 
CARACAS.- El presidente Hugo Chávez le declaró la "guerra económica" a las cámaras empresarias mercantiles, a las que acusa de querer desestabilizar su gobierno mediante el acaparamiento y la especulación. "Ustedes, burguesía; ustedes, Fedecámaras, Consecomercio, me han declarado la guerra; pues me declaro en guerra económica", dijo ayer, luego de que el Banco Central informó que la economía se contrajo un 6% y la inflación creció un 11% el primer trimestre del año.
Chávez subió el tono de su ofensiva contra el sector privado, al que responsabilizada por una de las tasas de inflación más altas del mundo, caldeando el ambiente al avecinarse la elección legislativa de septiembre. Arremetió especialmente contra Lorenzo Mendoza, presidente de Empresas Polar, el grupo alimenticio más grande de Venezuela, al que acusa de acaparar alimentos para aumentar los precios y desestabilizar al Gobierno. "Vamos a pulsear: tú con tus millones y yo con mi moral", retó el mandatario, que amenazó con expropiar la empresa. "Irás al infierno por ser ricachón", le espetó.
Palo para los trabajadores
También criticó a los trabajadores de "Polar" que en las últimas semanas realizaron manifestaciones de apoyo hacia el principal productor de harina de maíz y cerveza de Venezuela. "Dan lástima esos que defienden a los burgueses; son trabajadores pagados que le cuelgan un número como presos", manifestó y los acusó de estar a favor de los sectores que los "explotan". Un líder sindical de "Polar" rechazó el fin de semana la posible estatización, porque dijo que empeoraría las condiciones de trabajo. Los empresarios culpan de la escasez al Gobierno y dicen que los controles eliminan su ganancia.
Asimismo, Chávez aludió a versiones de prensa según las cuales el empresario abona el terreno para enfrentarlo en la elección presidencial del 2012. Ayer, en una planta de aceite controlada desde hace meses por el Gobierno, insistió en que empresarios como Mendoza participaron en el fallido golpe de Estado en su contra en 2002.
La "guerra económica" llega en momentos en que el país petrolero completó en marzo su quinto trimestre consecutivo de contracción económica y analistas aseguran que cerrará el año en rojo, y con la inflación más alta del continente. En sus campañas electorales, el mandatario suele polarizar a los venezolanos entre ricos y pobres. La oposición apela en cambio al temor de confiscaciones masivas de propiedades. Millones de hectáreas de tierras, industrias -desde petroleras hasta mataderos- y comercios como frigoríficos y mercados ha nacionalizado el Gobierno, con el argumento de que sólo el socialismo resolverá los problemas de los pobres. (Reuters)
Chávez subió el tono de su ofensiva contra el sector privado, al que responsabilizada por una de las tasas de inflación más altas del mundo, caldeando el ambiente al avecinarse la elección legislativa de septiembre. Arremetió especialmente contra Lorenzo Mendoza, presidente de Empresas Polar, el grupo alimenticio más grande de Venezuela, al que acusa de acaparar alimentos para aumentar los precios y desestabilizar al Gobierno. "Vamos a pulsear: tú con tus millones y yo con mi moral", retó el mandatario, que amenazó con expropiar la empresa. "Irás al infierno por ser ricachón", le espetó.
Palo para los trabajadores
También criticó a los trabajadores de "Polar" que en las últimas semanas realizaron manifestaciones de apoyo hacia el principal productor de harina de maíz y cerveza de Venezuela. "Dan lástima esos que defienden a los burgueses; son trabajadores pagados que le cuelgan un número como presos", manifestó y los acusó de estar a favor de los sectores que los "explotan". Un líder sindical de "Polar" rechazó el fin de semana la posible estatización, porque dijo que empeoraría las condiciones de trabajo. Los empresarios culpan de la escasez al Gobierno y dicen que los controles eliminan su ganancia.
Asimismo, Chávez aludió a versiones de prensa según las cuales el empresario abona el terreno para enfrentarlo en la elección presidencial del 2012. Ayer, en una planta de aceite controlada desde hace meses por el Gobierno, insistió en que empresarios como Mendoza participaron en el fallido golpe de Estado en su contra en 2002.
La "guerra económica" llega en momentos en que el país petrolero completó en marzo su quinto trimestre consecutivo de contracción económica y analistas aseguran que cerrará el año en rojo, y con la inflación más alta del continente. En sus campañas electorales, el mandatario suele polarizar a los venezolanos entre ricos y pobres. La oposición apela en cambio al temor de confiscaciones masivas de propiedades. Millones de hectáreas de tierras, industrias -desde petroleras hasta mataderos- y comercios como frigoríficos y mercados ha nacionalizado el Gobierno, con el argumento de que sólo el socialismo resolverá los problemas de los pobres. (Reuters)







