02 Junio 2010 Seguir en 
TOKIO, Japón.- El primer ministro japonés, Yukio Hatoyama, anunció hoy su dimisión tras alcanzar impresionantes niveles de impopularidad en menos de nueve meses al frente del país, debido en parte a su desastrosa gestión del traslado de una base estadounidense. Es el cuarto jefe de Gobierno que interrumpe su mandato en menos de cuatro años.
En una reunión de los principales responsables del Partido Demócrata de Japón (PDJ), Hatoyama declaró que también solicitó la dimisión del secretario general, Ichiro Ozawa, convocado varias veces por la Justicia por financiación oculta. "La labor del Gobierno no ha sido comprendida por el público. Estaba asumiendo muchos esfuerzos para mejorar la vida de la gente. Es lamentable que ya nadie me escuche; todo se debe a mis propios fracasos", reconoció.
Citó dos motivos para su salida del poder: la mala gestión del traslado de la base estadounidense de Futenma, en la isla de Okinawa, y los escándalos por financiaciones turbias que salpicaron a su entorno. El partido tiene previsto elegir al sucesor el viernes. El viceprimer ministro y titular de Finanzas, Naoto Kan, parece ser el candidato mejor situado.
El postulante será sometido a votación en ambas cámaras parlamentarias y, el lunes que viene, debe presentar su política y su gabinete. Hatoyama deja un país que, gracias al dinamismo chino y a las medidas adoptadas por el anterior gobierno conservador, logró salir de la recesión, pero que carece de proyecto económico y se encuentra debilitado por la deflación.
Heredero de una rica dinastía político-industrial, comparada a menudo a los Kennedy, ganó las elecciones en agosto pasado, con lo que puso fin a más de medio siglo de dominio conservador, y era primer ministro desde el 16 de setiembre. El mayor reproche que le hacen los japoneses es haber roto su promesa electoral de retirar la base de Futenma. (AFP-NA-DPA)







