01 Junio 2010 Seguir en 
ROBERT, EEUU.- Mientras los ingenieros de British Petroleum (BP) preparaban ayer otro riesgoso plan para detener la fuga de petróleo que está devastando el Golfo de México, se estima que entre 70 y 110 millones de litros de petróleo ya se han derramado en el océano desde la explosión y hundimiento de la plataforma de la multinacional el pasado 20 de abril.
Hasta ahora, el mayor desastre había ocurrido en 1989 cuando encalló el petrolero Exxon Valdez, que vertió 40 millones de litros de crudo en el Prince William Sound, que se expandieron en unos 2.000 km de costa y provocó la mayor catástrofe ambiental en Alaska.
Después de reconocer el fracaso de sus intentos por taponar la tubería con lodos y productos químicos, los responsables de BP anunciaron que en una semana tratarán de poner una tapa. "En estos momentos nos dirigimos hacia una operación de contención", señaló el director de BP, Bob Dudley.
"Nos tomaremos el tiempo necesario, ya que esto se realizará a una profundidad de 5.000 pies (1.500 metros) con robots y hay que ser muy cauteloso. Para finales de la semana tendremos todo preparado", explicó Dudley. Sin embargo, existe la sensación de que el derrame continuará hasta agosto, cuando estarán listas dos tuberías de drenaje que BP está excavando en el lugar del desastre.
La consejera en temas medioambientales del presidente Barack Obama, Carol Browner, reconoció que es posible que el petróleo "continúe saliendo del pozo hasta agosto, cuando se termine la construcción de pozos secundarios". afirmó que Eeuuse enfrenta a la "peor marea negra" de la historia del país.
Los responsables de BP reconocen que el mejor método para terminar con el vertido es la excavación de pozos secundarios que permitirían atenuar la presión del pozo principal y taponar definitivamente el vertido. Mientras tanto, cientos de miles de litros seguirán saliendo cada día a las aguas del Golfo de México.
Situación grave
Ante la gravedad de la situación y las presiones tanto de la Casa Blanca como de la población, BP busca desesperadamente un método para contener temporalmente el vertido. El nuevo procedimiento, afirman, en el corto plazo podría aumentar la contaminación y no hay certeza sobre la cantidad de crudo que podrá contener.
Otra cuestión podría agravar la situación, según advirtió el profesor de biología marina de la Universidad de Duke, Larry Crowder. En los dos próximos meses el petróleo se verá arrastrado por la corriente "Loop Current", que forma una espiral en el golfo que fluye hacia el estrecho de Florida en dirección del Atlántico, y alcanzaría las islas del archipiélago de Keys (cerca de Florida), dueña de una de las barreras de coral más importantes del mundo. (AFP-Reuters)
Hasta ahora, el mayor desastre había ocurrido en 1989 cuando encalló el petrolero Exxon Valdez, que vertió 40 millones de litros de crudo en el Prince William Sound, que se expandieron en unos 2.000 km de costa y provocó la mayor catástrofe ambiental en Alaska.
Después de reconocer el fracaso de sus intentos por taponar la tubería con lodos y productos químicos, los responsables de BP anunciaron que en una semana tratarán de poner una tapa. "En estos momentos nos dirigimos hacia una operación de contención", señaló el director de BP, Bob Dudley.
"Nos tomaremos el tiempo necesario, ya que esto se realizará a una profundidad de 5.000 pies (1.500 metros) con robots y hay que ser muy cauteloso. Para finales de la semana tendremos todo preparado", explicó Dudley. Sin embargo, existe la sensación de que el derrame continuará hasta agosto, cuando estarán listas dos tuberías de drenaje que BP está excavando en el lugar del desastre.
La consejera en temas medioambientales del presidente Barack Obama, Carol Browner, reconoció que es posible que el petróleo "continúe saliendo del pozo hasta agosto, cuando se termine la construcción de pozos secundarios". afirmó que Eeuuse enfrenta a la "peor marea negra" de la historia del país.
Los responsables de BP reconocen que el mejor método para terminar con el vertido es la excavación de pozos secundarios que permitirían atenuar la presión del pozo principal y taponar definitivamente el vertido. Mientras tanto, cientos de miles de litros seguirán saliendo cada día a las aguas del Golfo de México.
Situación grave
Ante la gravedad de la situación y las presiones tanto de la Casa Blanca como de la población, BP busca desesperadamente un método para contener temporalmente el vertido. El nuevo procedimiento, afirman, en el corto plazo podría aumentar la contaminación y no hay certeza sobre la cantidad de crudo que podrá contener.
Otra cuestión podría agravar la situación, según advirtió el profesor de biología marina de la Universidad de Duke, Larry Crowder. En los dos próximos meses el petróleo se verá arrastrado por la corriente "Loop Current", que forma una espiral en el golfo que fluye hacia el estrecho de Florida en dirección del Atlántico, y alcanzaría las islas del archipiélago de Keys (cerca de Florida), dueña de una de las barreras de coral más importantes del mundo. (AFP-Reuters)







