01 Junio 2010 Seguir en 
BOGOTA.- Las encuestas habían anticipado que la presidencia de Colombia se definiría el 20 de junio en una segunda vuelta y no en los comicios del domingo, pero las grandes diferencias de todos los sondeos con la realidad siembran dudas de cara a los estudios de opinión pública que se harán para la elección definitiva. Varias encuestadoras habían previsto un virtual empate entre Juan Santos, del oficialista Partido Social, y Antanas Mockus, del independiente Partido Verde, lo que presagiaba lo que la prensa denominaba "voto-finish". Sin embargo, Santos obtuvo un rotundo triunfo sobre Mockus, con una diferencia (más del doble) que no había contemplado ninguna encuesta. Seguramente golpeado por las cifras, Mockus levantó la cabeza y dijo que su meta era llegar a la segunda vuelta, algo que, admitió, hasta hace poco tiempo parecía imposible. Y en parte tiene razón.
Al inicio de la campaña Santos lideraba las encuestas y Mockus estaba muy abajo, hasta que en un momento comenzó a recortar terreno, lo empató y superó. Por eso a sus seguidores les resulta tan doloroso el resultado.
El estrepitoso fracaso de las encuestadoras generó desconfianza y sólo vale esperar el movimiento del ajedrez político de los próximos días. La sensación quedó instalada y es seguro que nadie esperará las encuestas que se publiquen en adelante para nombrar al posible ganador.
Al inicio de la campaña Santos lideraba las encuestas y Mockus estaba muy abajo, hasta que en un momento comenzó a recortar terreno, lo empató y superó. Por eso a sus seguidores les resulta tan doloroso el resultado.
El estrepitoso fracaso de las encuestadoras generó desconfianza y sólo vale esperar el movimiento del ajedrez político de los próximos días. La sensación quedó instalada y es seguro que nadie esperará las encuestas que se publiquen en adelante para nombrar al posible ganador.
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