Un gobierno religioso no será aceptado por EE.UU.

Varios millones de fieles musulmanes estuvieron en la ciudad sagrada de Karbala. Consignas contra la ocupación militar.

REZO Y PROTESTAS. La flagelación forma parte de la celebración anual de los musulmanes chiítas.
REZO Y PROTESTAS. La flagelación forma parte de la celebración anual de los musulmanes chiítas.
24 Abril 2003
Karbala.- El jefe del Pentágono, Donald Rumsfeld, anticipó que Estados Unidos no aceptará un gobierno teocrático o fundamentalista en Irak, aunque surja de una elección democrática. La advertencia fue difundida en momentos en que en la ciudad de Karbala, al sur de Bagdad, varios millones de chiítas realizaban la mayor demostración de fuerza de esta amplia mayoría social y religiosa iraquí, que rechaza la ocupación militar. "No a Estados Unidos. No a Saddam Hussein. Sí al Islam", repitieron ayer los manifestantes en la gran explanada del mausoleo del imán Hussein. Ayer culminó de la peregrinación en la ciudad sagrada para conmemorar el martirio de Hussein, nieto del profeta Mahoma. Durante los 25 años que duró el régimen de Saddam, los chiítas no pudieron realizar esta ceremonia religiosa .
Varios camiones que circulaban por la explanada invitaban con megáfonos a los peregrinos, cientos de miles de chiítas llegados de todo el país, a expresar ayer su rechazo a la ocupación estadounidense. Además de pedir la retirada de los norteamericanos, los manifestantes expresaron su rechazo a Ahmed Chalabi, el jefe del Congreso Nacional Iraquí (CNI), un banquero musulmán chiíta exiliado desde niño en Londres. "Chalabi tiene captura recomendada por Interpol, y es el hombre que apoya el Pentágono en Washington para gobernar nuestro pueblo", dijo uno de los organizadores.

No a los clérigos
Antes de la culminación de esta peregrinación, Rumsfeld dejó en claro que Estados Unidos espera que el gobierno de Irak sea una democracia "donde los derechos de las minorías estén garantizados, y no una teocracia gobernada por clérigos, como la de su vecino Irán". Según Rumsfeld, este tipo de gobierno no sería "democrático" aun en el caso de que sea elegido en elecciones libres y democráticas. Los chiítas constituyen más del 60% de los 26 millones de iraquíes.
Para completar esta sentencia, el vocero de la Casa Blanca, Ari Fleischer, advirtió a Irán que no promueva en Irak su modelo de Estado islámico, luego de que funcionarios estadounidenses afirmaron que Teherán envió agentes al vecino país para estimular entre la mayoría chiíta la instauración de un gobierno religioso. La preocupación de Washington, en realidad, tiene la cara de los clérigos que desde fines de marzo gobiernan en Karbala y en otras ciudades del sur de Irak. (DPA)

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