Admiten que puede fallar un plan para tapar la fuga de crudo

Obama creó una comisión investigadora

INDEFENSO. Un pelícano empetrolado yace muerto en la costa de Louisiana.
INDEFENSO. Un pelícano empetrolado yace muerto en la costa de Louisiana.
23 Mayo 2010
WASHINGTON.- La desesperación y la indignación crecían ayer a un mismo ritmo entre pobladores del sur estadounidense, donde la marea negra sigue haciendo estragos en las costas de Louisiana y avanzan hacia los cayos de Florida, amenazando también con llegar a la isla de Cuba.

En su intento por acallar las críticas a Washington por el manejo de la crisis ambiental, el presidente Barack Obama anunció ayer la creación de una comisión independiente que investigará las causas del derrame de crudo en el Golfo de México. Pero dijo que los resultados se conocerán en el término de seis meses, lo que hace prácticamente inútil el objetivo de la investigación.

El derrame de crudo se inició hace más de un mes, cuando explotó e incendió una plataforma de extracción de British Petroleum (BP). Desde entonces, el petróleo sale a borbotones desde las bocas de dos pozos en el fondo del mar. Demasiados días después, cuando la marea formada por toneladas de crudo se acercaba a las cosas, BP encaró un plan para frenar la fuga, que no dio el resultado que se esperaba. Primero, una gigantesca estructura metálica fue llevada al fondo para "encofrar" las salidas de los pozos no funcionó. Se pasó al plan de atrapar el crudo a la salida de los pozos, y llevarlo a la superficie, pero sólo rescató una ínfima parte de la fuga.

Nada es seguro

El jueves, BP anunció que intentaría este fin de semana sellar los pozos, pero la operación no podrá iniciarse hasta el martes. El plan consiste en disparar a gran presión un líquido pesado dentro del pozo de perforación y taponarlo después con cemento. Sin embargo, un experto de BP dijo que tardará una semana saber si esto funciona o no. Paralelamente, las autoridades de Louisiana están desesperadas por construir diques de arena para evitar que el derrame avance aún más sobre sus costas. Pero varios expertos tienen serias dudas respecto del éxito de este plan para el que se deberían invertir U$S 350 millones.

Mientras tanto, un llamado en internet a boicotear a BP parece destinado al fracaso. Los estadounidenses siguen cargando combustible en las estaciones de servicio de BP, aunque con signos de arrepentimiento. Uno de cada dos estadounidenses no ha asumido ninguna reacción frente al desastre petrolero (49,8%), según una encuesta realizada por Shelton Group. (Especial-Reuters-DPA)

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