La ocupación estadounidense duraría décadas

En las propias filas republicanas comenzaron a surgir críticas contra el manejo de la crisis en el Golfo Pérsico.

23 Abril 2003
NUEVA YORK.- Mientras el administrador interino de Irak, general retirado Jay Garner, cosechaba ayer aplausos de los kurdos durante una visita al norte del país, en Estados Unidos se reencendió el debate sobre la reconstrucción de Irak y hasta en las propias filas republicanas comenzaron a surgir críticas contra el manejo de la crisis en el Golfo Pérsico. Según analistas, la permanencia de EE.UU. en Irak podría durar décadas, a un costo mínimo de U$S 20.000 millones por año. Esta cifra preocupa a muchos hombres de la Casa Blanca. Según el diario "The Washington Post", funcionarios de alto rango defienden una salida rápida de las tropas estadounidenses, en contra de los planes del presidente, George W. Bush.
Por otra parte, aunque el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, anunció que la ocupación de Irak durará "todo lo que sea necesario", funcionarios del Pentágono dijeron que la presencia militar debe concluir lo antes posible. Incluso, miembros de la Oficina de Reconstrucción y Ayuda Humanitaria, que lidera Garner, quieren que la presencia americana dure meses, no años. Sin embargo, el Departamento de Estado tiene un plan inicial de un año para la reconstrucción y prevé objetivos cívico-militares a cumplirse en años o en décadas.

Registro de empleo
Ayer, en Bagdad, cientos de iraquíes -ingenieros, biólogos, traductores, médicos y profesionales de diversas disciplinas- formaban cola frente al Palacio de la República, sede de la administración interina, para obtener empleo. Otros miles de empleados del derrocado régimen de Saddam Hussein también se registraban en procura de recuperar sus puestos. La restauración de los aparatos estatales de Irak llevará tiempo, dijo un vocero. "Tenemos que saber quién es quien antes de tomarlo", dijo uno de los colaboradores de Garner. Este declaró al llegar el lunes a Bagdad que las tropas se quedarán en Irak hasta que haya democracia.
La meta es conseguir que todo vuelva a la situación anterior a 1991, antes de que la primera Guerra del Golfo y el embargo que le siguió diezmaron los recursos del país, sin contar con lo que hizo el régimen de Saddam Hussein. Según el proyecto, en 180 días el 90% de la población iraquí tendrá agua potable; en un año volverán las inversiones: nuevos operadores de telefonía móvil prestarán servicio y el sector agrícola pasará del Estado a manos privadas. Con objetivos más políticos, el plan pretende instaurar en Irak una democracia compatible con los intereses de Washington, y una economía de libre mercado. (DPA/Especial)

Tamaño texto
Comentarios