23 Abril 2003 Seguir en 
KARBALA.- Tras 25 años de represión de Saddam Hussein, cientos de miles de musulmanes chiítas -mayoría en Irak- celebraron ayer una gran peregrinación en Karbala, 110 kilómetros al sur de Bagdad. La ola de fervor religioso llevó a muchos a demandar la salida de las tropas de ocupación de su país.
Golpeándose el pecho y flagelándose hasta sangrar, los musulmanes chiítas celebraron la culminación de la peregrinación de Arbaiin, en honor al imán Hussein, nieto del profeta Mahoma que fue martirizado en la ciudad sagrada, en el año 680. Alrededor de 60% de la población de Irak, de 26 millones, es chiíta, pero los sunnitas dominaron desde 680. Hussein fue decapitado en una batalla entre musulmanes por los derechos de sucesión del profeta fundador del Islam. Este episodio produjo el cisma entre las dos ramas. En la actualidad, alrededor de la décima parte de los musulmanes de todo el mundo -unos 120 millones de fieles- está compuesta por chiítas. Se estima que un millón de fieles procedentes de varios puntos de Irak, e incluso de Irán, visitaron ayer el sepulcro de Hussein en Karbala.
A la distancia
"Sí, sí al Islam, no a Estados Unidos, no a Israel, no al colonialismo, no a la ocupación", cantaron muchos peregrinos, en otro indicio de las dificultades que afronta la misión del enviado estadounidense Jay Garner. Los marines estadounidenses se estacionaron unos 50 kilómetros al noreste de la ciudad para mantenerse al margen de los acontecimientos.
Clérigo liberado
En Bagdad, una manifestación chiíta antiestadounidense se convirtió en celebración cuando seguidores del clérigo Muhammad al-Fartusi fue liberado ayer tras tres días de arresto por parte de las fuerzas militares. Jubilosos partidarios de Fartusi desfilaron por el centro de la ciudad. Se desconocen las razones de su arresto. "Estamos contra la colonización y la ocupación, hemos terminado con un régimen opresivo y no queremos otro", dijo un seguidor de Fartusi. (Télam)
Golpeándose el pecho y flagelándose hasta sangrar, los musulmanes chiítas celebraron la culminación de la peregrinación de Arbaiin, en honor al imán Hussein, nieto del profeta Mahoma que fue martirizado en la ciudad sagrada, en el año 680. Alrededor de 60% de la población de Irak, de 26 millones, es chiíta, pero los sunnitas dominaron desde 680. Hussein fue decapitado en una batalla entre musulmanes por los derechos de sucesión del profeta fundador del Islam. Este episodio produjo el cisma entre las dos ramas. En la actualidad, alrededor de la décima parte de los musulmanes de todo el mundo -unos 120 millones de fieles- está compuesta por chiítas. Se estima que un millón de fieles procedentes de varios puntos de Irak, e incluso de Irán, visitaron ayer el sepulcro de Hussein en Karbala.
A la distancia
"Sí, sí al Islam, no a Estados Unidos, no a Israel, no al colonialismo, no a la ocupación", cantaron muchos peregrinos, en otro indicio de las dificultades que afronta la misión del enviado estadounidense Jay Garner. Los marines estadounidenses se estacionaron unos 50 kilómetros al noreste de la ciudad para mantenerse al margen de los acontecimientos.
Clérigo liberado
En Bagdad, una manifestación chiíta antiestadounidense se convirtió en celebración cuando seguidores del clérigo Muhammad al-Fartusi fue liberado ayer tras tres días de arresto por parte de las fuerzas militares. Jubilosos partidarios de Fartusi desfilaron por el centro de la ciudad. Se desconocen las razones de su arresto. "Estamos contra la colonización y la ocupación, hemos terminado con un régimen opresivo y no queremos otro", dijo un seguidor de Fartusi. (Télam)







