20 Mayo 2010 Seguir en 
BANGKOK, Tailandia.- La violencia política que sacude Tailandia recrudeció ayer, luego de que soldados desmantelaron un campamento opositor en Bangkok y forzaron la rendición de líderes de la protesta, a lo que manifestantes respondieron con saqueos e incendios de edificios que sumieron a la capital en el caos. Apoyados por tanques y blindados, miles de soldados dispersaron a tiros a otros tantos "camisas rojas" que acampaban desde hacía seis semanas en una zona céntrica de Bangkok para exigir la renuncia del gobierno. Al menos cinco opositores y un foto-periodista italiano murieron en los incidentes.
Luego de que los líderes de la protesta se entregaron, los manifestantes incendiaron la Bolsa de Valores de Bangkok, varios bancos, el shopping más grande de la ciudad, el Central World, y un complejo de cines. Cien personas atrapadas en un canal de televisión incendiado fueron rescatadas desde un helicóptero militar. Un toque de queda nocturno de 10 horas entró en vigor en Bangkok y en 21 provincias del país. Es el primero en regir en la capital desde 1992, cuando el Ejército dio muerte a decenas de manifestantes pro-democráticos que exigían la renuncia de un gobierno de tinte militar.
Rendición
Los "camisas rojas", que provienen en su mayoría de regiones rurales, comenzaron a exigir la renuncia del primer ministro Abhisit Vejjajiva el 12 de marzo. Según dicen, el gobierno de Abhisit es ilegítimo porque llegó al poder con el apoyo de militares que derrocaron al anterior gobierno en 2006. Siete líderes de la protesta se entregaron y pidieron a sus seguidores poner fin a la protesta para evitar un mayor derramamiento de sangre. La crisis de más de dos meses, en la que murieron 50 personas, la mayoría civiles, afectó seriamente la economía y la vital industria turística de Tailandia, aliado de EEUU desde la Guerra Fría. Esta crisis es la más prolongada que sufre el hasta hace poco estable reino, pese a su larga historia de golpes de Estado (18 desde que el país se convirtió en una monarquía constitucional, en 1932). (Télam)
Luego de que los líderes de la protesta se entregaron, los manifestantes incendiaron la Bolsa de Valores de Bangkok, varios bancos, el shopping más grande de la ciudad, el Central World, y un complejo de cines. Cien personas atrapadas en un canal de televisión incendiado fueron rescatadas desde un helicóptero militar. Un toque de queda nocturno de 10 horas entró en vigor en Bangkok y en 21 provincias del país. Es el primero en regir en la capital desde 1992, cuando el Ejército dio muerte a decenas de manifestantes pro-democráticos que exigían la renuncia de un gobierno de tinte militar.
Rendición
Los "camisas rojas", que provienen en su mayoría de regiones rurales, comenzaron a exigir la renuncia del primer ministro Abhisit Vejjajiva el 12 de marzo. Según dicen, el gobierno de Abhisit es ilegítimo porque llegó al poder con el apoyo de militares que derrocaron al anterior gobierno en 2006. Siete líderes de la protesta se entregaron y pidieron a sus seguidores poner fin a la protesta para evitar un mayor derramamiento de sangre. La crisis de más de dos meses, en la que murieron 50 personas, la mayoría civiles, afectó seriamente la economía y la vital industria turística de Tailandia, aliado de EEUU desde la Guerra Fría. Esta crisis es la más prolongada que sufre el hasta hace poco estable reino, pese a su larga historia de golpes de Estado (18 desde que el país se convirtió en una monarquía constitucional, en 1932). (Télam)
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